Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos tenido que alquilar un piso o una habitación al menos una vez. Y quien no lo haya hecho, probablemente pensó en hacerlo. Lo cierto es que lidiar con un propietario, compartir piso con desconocidos, o pasar dificultades para pagar el alquiler, son algunas de esas experiencias que difícilmente se olvidan. A veces, alquilar una vivienda se parece demasiado a un juego de supervivencia.

¿Alguna vez has tenido que aguantar a un compañero de piso cuyo concepto de la higiene se alejaba demasiado del tuyo? ¿Has tenido que explicarle a un adulto cómo funciona exactamente un lavaplatos, después de ver cómo coloca las cosas en su interior? ¿Has tenido que hablar con el propietario porque estaba cayendo una cascada de agua del techo de la vivienda? Atento a estas historias que seguro que te resultan extrañamente familiares si vives, o has vivido, de alquiler.
1. «Hice una obra de arte llamada ‘Masculinidad frágil’ a partir de la parte dañada que dejó el inquilino anterior.»

2.
Hace unos 3 años me mudé con un compañero de piso, que a día de hoy siguen siendo la persona más desagradable que he conocido. Hacía las cosas que hacen todos los malos compañeros de piso: no lavaba los platos, no hacía el baño, etcétera. Pero con diferencia su hábito más repulsivo es que estaba todo un año sin tirar su basura. Tenía una caja enorme que usaba como papelera en su habitación. Usó la misma desde que el primer día hasta que se marchó. Allí tiraba cigarrillos, bolsas de comida rápida, cualquier cosa que te imagines. Tenía que mantener la puerta de su habitación cerrada por culpa del olor y de las moscas que atraía la basura. Fuente.
3.
Los propietarios del piso que alquilo me dijeron que solían permitir que los inquilinos pintaran las paredes, pero que ya. Pusieron esta restricción por culpa de una chica, que decidió que quería pintar toda la habitación (paredes y techo) de color azul oscuro. Cuando la pintura aún estaba húmeda, arrojó puñados de brillantina. Mi casera dijo que fue un dolor de cabeza, porque cuando pintabas encima la brillantina todavía se veía. Tuvieron que raspar todas las superficies. Ahora toda la casa está pintada de la manera más sencilla posible. Fuente.
4. «Compré una casa que tenía un suelo horrible cubierto de negro. El inquilino anterior vivió ahí durante 20 años y nunca lo limpió en serio.»

5.
Tenía un compañero de piso que nunca lavaba los platos. Simplemente los enjuagaba y los guardaba directamente. Todo acababa lleno de mugre. Antes de usarlos los tenía que lavar con jabón. Fuente.
6.
Mi último propietario tenía en nuestro contrato una «cláusula de moho». Básicamente, explicó que le alquiló una casa a un chico y que este cubrió las paredes del apartamento con lo que puedo asumir que era una envoltura de plástico. Esto provocó que la humedad en la casa subiera mucho, y provocó que el moho y las setas crecieran en las paredes del lugar. Fuente.
7. «El inquilino anterior no entendía las secadoras.»

8.
Tenía un compañero de piso que solía dejar sus sobras dentro el horno, su razonamiento era que era lo mismo que dejarlas en el frigorífico. No, no lo es. Además, es muy molesto que tu cuenco de plástico lleno de pasta se derrita cuando precaliento el horno porque lo dejaste ahí sin decírselo a nadie. Fuente.
9.
Vivo con otros 4 compañeros de piso. Uno de ellos es un niño mimado. Deja todas las luces encendidas, enciende la calefacción aunque no haga frío fuera, y, lo que es más molesto, mete los platos en el lavaplatos de una manera tan absurda que me pregunto si realmente entiende cómo funciona la máquina. Por ejemplo, apila tazones uno encima del otro, de manera que no haya forma de que el agua o el jabón lleguen al tazón superior. Fuente.
10. «Como supervisor de mantenimiento invierto alrededor de 10 horas cada semana en recoger la basura de los inquilinos que no levantan la tapa de los contenedores y la dejan al lado.»

11.
Primer día de universidad: lo primero que hice fue llegar a mi cuarto. Configuré mi estéreo, hice mi cama y guardé mis cosas. Me fui a comer. Volví. Mi nuevo compañero de cuarto estaba acostado en mi cama, escuchando uno de mis discos en mi estéreo, comiéndose mi comida. Fuente.
12.
Tuve una compañera de piso que creía firmemente en eso de que «lo que es mío, es mío. Lo que es tuyo, es mío». Llevaba mi ropa, comía mi comida, incluso usaba mi maquillaje. Cuando venía gente a verla a su pequeña habitación, les permitía usar mis cosas también.
Dejaba ropa sucia sobre mi cama, y basura sobre mi escritorio. Nunca la vi hacer la colada, pero, como dije antes, de todas formas se ponía mi ropa, y no la suya. Fuente.
13. «Así dejaron esta habitación los inquilinos anteriores. Huele a cigarrillos, y de hecho arrancaron la alarma de incendios para poder fumar con tranquilidad.»

14.
Un amigo mío era dueño de una casa de 3 pisos. Recibió una llamada de los inquilinos del segundo piso, le dijeron que caía agua a través de su techo. Fue al tercer piso y cuando los inquilinos abrieron la puerta pudo ver una de esas piscinas hinchables en la sala de estar. No creas que era una de las pequeñas, no, sino una de las más grandes, de unos 60 centímetros de profundidad. Por si esto no fuera lo suficientemente impactante, el inquilino también había quitado todas las puertas de los armarios de la cocina y las había reemplazado con alambre, y tenía una docena de gallinas viviendo dentro. Fuente.
15. «Mi compañero de piso hizo 4 perritos calientes pero olvidó que solo le quedaba 1 pan.»

16.
He alquilado una habitación en un apartamento que tiene dos habitaciones. La otra habitación está alquilada por una chica. Parece totalmente normal: es joven, muy guapa, se alimenta de forma saludable, y aunque trabaja 10 horas al día tiene tiempo para ir al gimnasio. Esto fue lo que sucedió hoy: Entré en la cocina, y vi que estaba comiendo salvado de avena con leche y albaricoques secos. Al verme, levantó la mirada y me dijo con total sinceridad: «¡Estoy tan harta de esto!».
Y tú, ¿tienes alguna anécdota digna de aparecer en esta recopilación? Cuéntanoslo en los comentarios.