La crianza no es un trabajo precisamente sencillo. Cualquier padre o madre te podrá confirmar que cuando hay que combinar la educación de los niños con el trabajo y los quehaceres del hogar, las posibilidades de meter la pata se multiplican. A veces, parece que es posible hacerlo todo correctamente y sin perder la cabeza, pero afortunadamente hay muchas situaciones en las que el verdadero protagonista es el humor.

Por ejemplo, es bastante habitual que los padres y madres se olviden de cosas como los cumpleaños de sus hijos, o incluso de ir a recoger a los pequeños a tiempo del colegio. Este tipo de situaciones llevó a una internauta a escribir un hilo en Twitter en el que muchos internautas compartieron anécdotas dignas de «padres del año». Atento a esta lista de graciosas situaciones en las que nuestros protagonistas olvidaron sus responsabilidades como padres por un minuto, sembrando el caos en la vida de todos los que les rodean.
1.

2.
Acabo de mirar el cuaderno de comunicaciones de mi hijo, después de varios días, y resulta que pasé un mes sin leerlo. En ese tiempo tuvo un acto (al que tenía que ir disfrazado), también una reunión de padres y el día de la familia, ¡me acabo de enterar! La madre del año… Fuente.
3.
Una vez llevé a mi hijo a un cumpleaños en el que la madre se olvidó de hacer la fiesta. Nos miraba en plan: «¿Qué hacéis aquí?» ¿Quién se olvida del cumpleaños de su hijo? Fuente.
4.
Yo fui a otro hospital cuando nació mi hijo. Fuente.
La madre no se enteró. Como corresponde en estos casos. Fuente.

5.
Tengo una amiga que compró todos los libros de tercero, y su hijo estaba en segundo curso. Fuente.
6.
Mi hermano llevó a su hijo en un cumpleaños equivocado, le dejó y se fue. Cuando le fue a buscar, le dijo: «Papá, no conocía a nadie, pero de todas formas lo pasé genial». Acelero y se fue. Fuente.
7.
Fui a la guardería a buscar a mi sobrina, y estaba durmiendo. Entré en la sala oscura, la puse contra mi hombro,
la cubrí (se le veía la carita de costado), y, cuando salí, un señor me dijo: «Pero ese es Matías». Menos mal que se dio cuenta, porque si llego a casa con otro niño en vez de con mi sobrina, mi cuñada me habría asesinado.

8.
Me llevé a mi hijo en la silla de la bici al trabajo. Me di cuenta de estaba detrás cuando me gritó de pronto: «¡Mamá, qué bien que me trajiste a tu trabajo, hoy no voy a la guardería!». Fuente.
9.
Mi hija tenía el cumple de un compañero de clase. Compré un regalo, la preparé, y fui a la dirección de la tarjeta, pero allí no había nada de nada. Resultó que el cumple era el siguiente domingo, la lleve una semana antes. Fuente.
10.
Madre de viaje, papá (yo) a cargo. Primer día de clase en colegio nuevo. La nena fue impecable, con coletas y uniforme nuevo comprado el viernes anterior. El uniforme era de otro colegio. Fuente.

11.
Mi padre «olvidó» mi nombre una vez, cuando fue a la escuela para dejarme un cuaderno que yo me había dejado en casa. Él le dijo a los de seguridad que me llamaba «Chiquis», porque así me decían en casa. Finalmente, el cuaderno se perdió. Fuente.
12.
Conocemos el caso de un padre que fue elegido Presidente del curso equivocado. Era de sexto, pero su hijo iba a tercero. Todo porque ahí estaban sus amigos y conocidos. Fuente.
13.
Acto de fin de año de jardín. Filmé y fotografié a un niño que no era el mío. Emocionada y todo. En mi defensa: los disfraces eran todos iguales. Fuente.

14.
Recuerdo que una vez estuve hasta las tres de la tarde dando vueltas frente a la puerta de la escuela… Se olvidaron de ir a buscarme. Fuente.
15.
Organicé un cumpleaños en casa, en el jardín estábamos por cortar la tarta y mí cuñado le abrió la puerta a dos niñas que tocaron el timbre. Se pusieron a cantar y en un momento las miré y les dije: «¿Vosotras quienes sois?». Iban a un cumpleaños en otro edificio, pero cuando nos escucharon cantar pensaron que era aquí. Fuente.
16.
Le pedí a mi esposo que llevara a los niños al colegio. Al rato comenzó a enviarme mensajes avisándome de que los traía de vuelta porque el centro estaba cerrado y no sabía por qué. Resulta que era el Día del Maestro. Y yo, maestra, muy tranquila, durmiendo en mi feriado. Fuente.

Y tú, ¿qué anécdota parecida has tenido como padre o madre?