19 anécdotas que demuestran que todos somos inteligentes, pero no para las misma cosas

Todos hemos conocido a personas extremadamente inteligentes en algún momento de nuestras vidas. Ese hermano mayor al que todo el mundo consideraba un genio, o ese compañero de estudios al que todo el mundo recurre cuando tiene alguna duda. Personas admirables, sí… pero también un poco repelentes, ¿por qué no admitirlo?

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Quizás por eso son tan satisfactorias esas anécdotas en las que alguien conocido por su inteligencia, mete la pata hasta el fondo… sobre todo cuando se trata de una situación que nos demuestra que, por muy listos que seamos para algunas cosas, siempre hay algo para lo que nos sentimos completamente estúpidos. Porque esa es la moraleja de nuestra recopilación de hoy: todos somos muy talentosos para algo, y un desastre para otras cosas.

Atento a esta colección de “genios” que se metieron en una situación que contradijo su alto coeficiente intelectual. ¡Esperamos que te parezca tan divertido como a nosotros!

1.

Mi hermano estaba en la universidad en Reino Unido, y necesitaba una tostadora. Pidió una a Amazon, y se sorprendió de encontrar una que solo valía £3. Resulta que era de juguete, con rebanadas de pan de plástico y todo. Fuente

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2.

Un amigo mío tiene un título en ingeniería mecánica y robótica. Una vez hizo una ensaladas de patata con patatas crudas, porque pensé que como era una ensalada, no tenías que cocinarlas. Fuente.

3.

Una amiga de mi padre, con la carrera de Biología, especializada en hongos. En sus ratos libres era artista, y se dedicaba a tallar la madera utilizando bacterias.

También lo intentó con hongos, pero no eran suficientemente rápidos. Después de unos años haciéndolo con bacterias, decidió que también eran demasiado lentos, y se pasó a los insectos. Así que pidió a Japón especies protegidas de escarabajo, y un insecticida ilegal comprado en Sudamérica, y se dedicó a tallar caras en la madera.

El problema es que llamó la atención del gobierno. Sufrió una redada en la que participaron las seis agencias federales (FBI, EPA, DEA, FWS, USDA, y CBP), y otras tantas del estado en el que vivía.

Se defendió diciendo que era profesora de biología, y la DEA y el FBI estaban dispuestos a hacer la vista gorda ya que hubiera podido comprar el insecticida rellenando un par de formularios. A la EPA y el CBP tampoco les importaban sus aburridos escarabajos, pro la misma razón. El resto de agencias ni siquiera sabían qué hacían allí.

El problema fue el USDA, es decir, Departamento de Agricultura de los Estados Unidos. Cuando registraron la casa encontraron una bolsa con el hongo que produce la enfermedad del olmo holandés. Abierta. Sobre la encimera de la cocina. Junto a la tostadora.

Finalmente, tampoco tuvo problemas por ello. Fuente.

4.

Mi abuelo era un criminal de gran talento que solía robar cajas fuertes. Una vez robó una caja fuerte sin que nadie se diera cuenta, haciéndose pasar por un inspector. Cuando tuvo a mi madre y empezó una familia, se entregó a las autoridades, pero terminó escapando de prisión y consiguió crear una identidad falsa valiéndose de una laguna legal que no ha sido resuelta hasta ahora.

Vivió con un apellido falso durante muchos años hasta que le pillaron. Sin embargo, fue perdonado a cambio de explicar la laguna legal que había usado para crear su identidad falsa. Quedó en libertad, y encontró trabajo como empleado de mantenimiento.

Cuando se jubiló, le dio todo su dinero a un televangelista que le timó, y ahora vive en la pobreza. Fuente.

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5.

Tuve un vecino, que era sin duda la persona más inteligente que conozco. Un 4 de Julio compró un poco de dinamita, y la ató a un bote teledirigido con un botón de detonación y un temporizador. Envió el bote al centro del lago por la noche, pero cuando pulsó el detonador no funcionó. Así que lo llevó de nuevo a su casa para arreglarlo, pero nunca apagó el detonador. Así que cuando arregló el problema, comenzó la cuenta atrás de 7 segundos del temporizador. Terminó estallando en el interior de la casa, destrozando todas las ventanas. Todo el mundo estuvo a salvo. Fuente.

6.

Mi padre es actuario, un cruce entre matemático y economista. Escribió un libro sobre su area de conocimiento, y ha sido CEO de varias grandes empresas.

Hace años llegué a casa y escuché a alguien jugando a Age of Empires a un volumen descomunal. Me pareció raro. Subí las escaleras y encontré a mi padre jugando al juego con los auriculares puestos… pero sin conectar. Tenía casi al máximo los altavoces porque no podía escucharlos correctamente con los auriculares amortiguando el sonido. Además de eso, tenía los auriculares al revés. Fuente.

7.

Mi cuñado es un tío muy inteligente. Pero una vez, le preparó un baño a su hijo, y no pudo cerrar del todo el grifo. Tuvo un ataque de pánico y llamó a un amigo común que es fontanero, pidiéndole que viniera corriendo a su casa porque se iba a inundar. Nuestro amigo le dijo, ¿no puedes simplemente quitar el tapón?

Un tipo muy majo, realmente inteligente, pero con cero sentido común. Fuente.

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8.

Donde vivo, le tenemos mucho respeto a las medusas. Te pueden hacer mucho daño.

Mi pareja, con estudios de posgrado, super racional, inteligente, comedido, y una persona muy poco impulsiva, estaba caminando por la orilla del agua al comienzo de la temporada de medusa.

Ve una masa en el agua, y dice: “Eso parece una medusa”. Le da una patada a la medusa. El dedo del pie toca la masa. “No. Era una piedra.”

Maravillada por lo que acababa de ver, cogí la piedra y se la di para felicitarle por un reciente ascenso, recordándole que nadie es inmune a los errores de juicio. Fuente.

9.

Hice mi licenciatura con un compañero que sacó unas notas casi perfectas, pero también se comió una pechuga de pollo cruda entera porque pensó que era una pizza de hojaldre. Estaba sobrio. Fuente.

10.

Un conocido usó su mano para comprobar si una estufa todavía estaba caliente, presionando directamente en el quemador. Tenía dos doctorados. Fuente.

11.

Mi hermano mayor fue el mejor estudiante de su instituto, y decidió cortar una manzana con un cuchillo enorme mientras la sujetaba en la mano. Tiene una cicatriz adorable en la mano por culpa de ello. Fuente.

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12.

Mi padre, profesor de Educación Técnica y Complementaria. Consiguió reducir su hipoteca hasta $20.000 y tuvo la oportunidad de liquidarla. Pidió un nuevo préstamo y compró un coche. Tuvo un accidente y quedó siniestrado. Compró otro coche. Se lo regaló a su novia de aquel momento. La novia le dejó y se quedó con el coche. Actualmente debe $250.000. Fuente.

13.

Un amigo que ahora es un brillante médico de emergencias, en una ocasión jugando con un trineo apostó que podía saltar de su trineo en marcha, por encima de un banco, y volver a caer en el trineo. Cuando estaba haciéndolo, se dio cuenta de que no podía realizar el salto y se rompió las costillas contra el banco. El genio más estúpido que he conocido… Fuente.

14.

Mi marido. Es matemático para los federales, pero varias veces nos ha conducido al aeropuerto equivocado cuando estábamos de viaje. Nos ha pasado al menos tres veces. Es brillante, pero es tonto. Fuente.

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15.

Mi padre es una de las personas que conozco, pero una vez cuando éramos niños nos quiso hacer reir introduciéndose guisantes en las fosas nasales. Terminó aspirándolas dentro de su nariz. Lo mejor de todo: Es un cirujano de orejas, narices y gargantas. Uno de los mejores de su región. Todavía recuerdo como le pedía a mi madre que se los sacara, porque le daba vergüenza que sus colegas se enteraran de que tenía guisantes dentro de la nariz y que él se los había metido voluntariamente. Fuente.

16.

Un exnovio de mi mejor amiga en la universidad era una especie de genio de la tecnología. Trabajó en Industrial Light & Magic y participó en la creación de una de las películas de Babe. Por lo visto, comía pan congelado habitualmente, porque decía que era el mismo producto independientemente de la temperatura. Por lo que parece, no tenía mucho aprecio por las cosas del mundo material. Fuente.

17.

Mi hermana. Mi fabulosa hermana. Tan inteligente, tan formada… pero, madre mía. Tuvo una inspección en su casa y el inspector encontró un problema en su caldera de gas. Llamó a un técnico y resultó que tenía pequeños niveles de monóxido de carbono filtrándose en su casa. Cuando mi madre le preguntó si no tenía varios detectores funcionando, contestó: “Los tenía, pero había uno que no paraba de pitar”. Esto pasó hace 10 años, y seguimos recordándoselo todo el tiempo. Afortunadamente todo salió bien, pero si hubiera pasado más tiempo quizás hubiera habido problemas. Fuente.

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18.

Un amigo con un doctorado en química, tuvo un problema con una estufa eléctrica, que hacía saltar el diferencial. Alguien le dijo que pusiera una cuña de madera para mantener el interruptor subido, pero la que tenía demasiado frágil y el espacio bajo el interruptor muy estrecho.

Así que cogió una tira de metal en su lugar… Todavía está vivo, pero dice que casi se lo hace encima. Fuente.

19.

Mi mejor amiga es investigadora en una universidad de los Estados Unidos, y está sacándose a la vez su doctorado y un master. Tiene varios títulos en programación, ciencia y matemáticas, y se graduó con honores. Es la persona más inteligente que conozco, y estoy muy orgullosa de ella. Dicho esto, patina en algunas cosas de sentido común.

La he advertido varias veces sobre por qué no hay que recoger autoestopistas. O por qué hacer senderismo a solas en lo profundo del bosque es peligroso. Pero el incidente más llamativo fue cuando acabábamos de comenzar en la universidad.

Aunque fuimos a universidades diferentes, en estados alejados entre sí, hablábamos todas la semanas. Un día me llamó para decirme que su ropa apestaba a pesar de haberla lavado varias veces seguidas. Le pregunté qué detergente usaba, y me dijo que Tide. Le dije que quizás su lavadora no había sido limpiada por dentro, y que comprara un ambientador, o vinagre. Me dio la razón, y añadió: “Quizás debería usar detergente más a menudo”.

Espera, ¿QUÉ? Me partí de risa mientras expliqué a la persona más inteligente que conozco que hay que usar detergente CADA VEZ que laves la ropa, y que por eso huele mal. Cuando era niña, ella pensó que sus padres eran unos derrochadores por usarlo todas las veces. Le pregunté que para qué pensaba que era, y me dijo que para mantener la lavadora limpia, y que estaba cabreada por tener que aumentar su presupuesto de limpieza después de hablar conmigo. Fuente.

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Y tú, ¿alguna vez has sido testigo de una metedura de pata digna de aparecer en esta recopilación?