A todos nos encantan los mercadillos y las tiendas de segunda mano. Aunque es cierto que son sitios en los que hay que tener cuidado: cuando vemos que estamos delante de tantas supuestas gangas, es posible que se nos vaya de las manos y terminemos gastando más de lo previsto. Por esta razón te aconsejamos visitar estos sitios con una idea clara del presupuesto con el que contamos.

El atractivo de «lo barato» puede ser un pésimo consejero, y podemos terminar haciendo precisamente lo que tratábamos de evitar: gastar demasiado dinero en cosas que, en realidad, no necesitábamos. El punto medio estaría en ir a un mercadillo sin prisa, y con la idea de simplemente pasarlo bien. Si además encuentras algo interesante, como le pasó a nuestros protagonistas de hoy, pues mejor.
“Esta belleza la vendieron en una página en Internet por 2 dólares. Un poco de papel lija, imprimación, pintura y vivirá con nosotros durante más tiempo”.

“Estoy en el sexto mes de embarazo, mi esposo y yo nos quedamos sin trabajo. ¡Encontramos esta cuna con cambiador por tan solo 4 dólares!”

“Encontré una televisión cerca de la basura. Alguien se mudó y no quiso llevarla consigo, trató de ponerla dentro del contenedor, pero no pudo, así que simplemente la pusieron al lado”.

“¡Acabamos de comprar este coche de pedales de los años 70 por 35 dólares! Ten cuidado con el loco conductor…”

“Al principio, solo pensé que era bonito. Después encontré un sello de Parco. ¡Produjeron estas joyas desde 1946 hasta 1953, así que el collar tiene aproximadamente 70 años!”

“Un vestido de una tienda de segunda mano. Me costó un mes transformarlo y ahora tengo un atuendo del cual no me avergüenzo para la boda de mi hermano”.

“Una bolsa absolutamente maravillosa de la marca Pikolinos por 12 dólares. Estaba sorprendida, la encontré en una tienda de segunda mano. Se ve como si nunca la hubieran usado”.

“Dos dijes increíbles de plata por 3,99 dólares cada uno. La tortuga es de ópalo y amatista, y el corazón simplemente es de circonio, pero es fabuloso”.

“Compré en una tienda de segunda mano 7 pañuelos de seda de Christian Dior por un poco más de 1 dólar cada uno. El pañuelo Chanel se lo regalaré a mi abuela”.

“Encontré este sillón en la orilla de la carretera. La carcasa de madera es de un estilo de mediados del siglo pasado y el tapizado de vinilo está casi en un estado perfecto”.

“Hoy compré este maravilloso sillón por 60 dólares. Aunque solo fue mío durante 10 minutos después de llegar a casa”.

“¡Simplemente increíble! Un vestido por 6 dólares en una tienda local de segunda mano. Su transformación me tomó aproximadamente 12 horas y aquí está el resultado”.

“Encontré en un mercado de pulgas estos tesoros, un tocadiscos del año 1957 y unos botines de cuero hechos a mano por 6 dólares”.

“Obtuve estos libros de Dickens de 173 años de edad por un poco más de 6 dólares en una subasta online”.

“Compré este vestido de novia por 25 dólares en una tienda de segunda mano. Estaba en una caja recogiendo polvo desde 1986. ¡Simplemente me enamoré! Y lo transformé en el vestido de mis sueños”.

“¡Mi fabuloso botín en un mercadillo! Un reloj Fossil Riley por 15 dólares, collar de plata Swarovski por 2,99 dólares, y unos anillos de matrimonio con circonio por 10 dólares”.

“¡Compré estos bonitos platos polacos pintados a mano y en buen estado por 3,50 dólares! Soñaba con tenerlos y ahora serán el inicio de mi colección”.

“Conjunto de pijama vintage Óscar de la Renta por 9 dólares”.

Y tú, ¿alguna vez has encontrado algo así de alucinante en una tienda de segunda mano?