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35 personas que hicieron hallazgos increíbles en tiendas de segunda mano (nuevas imágenes)

A todos nos encantan los mercadillos. Pero cuidado: muchas veces, cuando vamos a uno y vemos que estamos ante tanta ganga, es posible que se nos vaya de las manos y terminemos gastando más de la cuenta. Por ese motivo, lo más aconsejable es visitar estos sitios con una idea clara del presupuesto con el que contamos. Y es que el atractivo de «lo barato» puede ser un pésimo consejero, y podemos terminar cayendo en lo contrario: gastar demasiado dinero en cosas que, en realidad, no necesitábamos.

Foto de Reiseuhu en Unsplash

La clave está en ir a un mercadillo sin prisa, y con la idea principal de pasarlo bien. Si además encuentras algo interesante, como le pasó a nuestros protagonistas de hoy, pues mejor. Lo importante es que compremos lo que nos guste y nos haga sentir bien, y si encima conseguimos un precio increíble eso es solamente la guinda del pastel.

Parece que a Griswald le ha encantado.

No sólo es ingenioso, sino que está muy bien hecho.

A Willie le gusta mucho su nueva silla.

Una bañera con patas en miniatura: 50 centavos. Ver feliz a mi tortuga bañándose en ella, no tiene precio.

Heredé una caja de objetos de mis abuelos, y encontré esta preciosidad de cerámica.

Me he encontrado con este cerdito feliz, y me lo he traído a casa.

Solo me costó 10$. Al llegar a casa, descubrió que se abría y que dentro tenía un martillo de verdad.

Esto solamente costaba 5000$.

Compré esta silla, y cuando llegué a casa se le cayó el tapizado.

Cuadro original del mítico Bob Ross, por solamente 10$.

Seguramente son las matrioshkas más pequeñas que he visto en mi vida.

Una botella de veneno sin abrir. Las pastillas tienen forma de ataúd.

Toda mi vida quise tener uno de estos. Me lo autorregalé de cumpleaños, por 220$.

Cómoda al estilo Beetlejuice, me la llevé a casa.

No tengo una justificación racional, pero me he comprado esto.

La abuela de alguien trabajo demasiado en esto como para que acaben aquí.

Unos zapatos de cuero en forma de hojas, solamente 25$.

Este sillón huevo Lee West de 1960, con altavoces dentro que todavía funcionan, y su otomana y mesilla originales.

La correa más original y perfecta para sacar de paseo a mi perro salchicha.

Una tetera con forma de escritorio de escritora de novelas de asesinato y misterio por solamente 10$. Después encontré otra, con forma de fregadero de cocina por 5$.

Bubo es una radio AM de Japón que se fabricaba en los años 60. Estaba un poco desgastada.

Encontré esta obra maestra en un mercadillo.

Me reí mucho con este hallazgo.

La obra de arte más rara que he encontrado en mercadillos.

Una lámpara increíble por 8$.

El dispensador de papel higiénico más genial.

Me lo llevo a casa

«El enemigo a batir.»

Os presento a Marvin, es precioso.

Le pedí ayuda a mi marido para traer esto a casa.

¡El Monstruo De Espagueti Volador!

Me los regalaron en un mercadillo en el que estuve comprando ropa. Son un salero y un pimentero.

Mi marido la encontró en una venta de garaje, es perfecta para Halloween.

Encontré este arco de libros y le pedí a mi novio que me dejara usarlo en nuestra boda.

Un cuchillo en miniatura con mango de madreperla.

El mismísimo Jabba.

Y tú, ¿alguna vez has encontrado algo así de alucinante en una tienda de segunda mano?