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19 repartidores que se esforzaron al máximo en hacer un trabajo pésimo

Especialmente en el mundo posterior la confinamiento, pedir comida o cualquier otra cosa a domicilio se ha convertido en un acto muy habitual para la mayoría de la gente. Hay que reconocer que es muy conveniente, especialmente cuando hay algo que te dificulta o te imìde salir de casa. Hay pocas cosas más cómodas que que te traigan a la puerta de casa lo que has pedido, sobre todo si es de una forma rápida y eficiente.

Sin embargo, como todo en esta vida, hay repartidores y repartidores. Algunos se toman su trabajo en serio, y ponen todo lo posible de su parte para que las cosas te lleguen en perfecto estado, y la comida caliente. Otros, hacen cosas realmente raras… y, en algunas ocasiones, incluso desagradables. Atento a estas malas experiencias pidiendo comida y otras cosas a domicilio, porque no tiene desperdicio. Y si tú también tienes una experiencia parecida, ¡cuéntanosla!

1. “Estaba limpiando el lugar de trabajo sin prestarle demasiada atención al repartidor, y esto es lo que me encontré posteriormente.”

2. “Amazon me entregó una bolsa abierta y vacía y dijo que mi paquete fue entregado.”

3. “Claramente, ni se bajó de la furgoneta.”

4. “En vez de llamar a la puerta, el repartidor lanzó el paquete por la ventana de la casa vacía de al lado, pensando que era la nuestra.”

5. “Así llegó la pizza.”

6.

La semana pasada, hice un pedido al restaurante de un hotel que queda como a 4 kilómetros de distancia de mi casa. El repartidor me mandó el mensaje de “ya llegué”. Miré la aplicación y vi que ni siquiera lo había recogido. Mientras tanto, él seguía insistiendo con mensajes tipo: “Ya llegué, ¿dónde dejo su pedido?” y “Reciba su pedido”.

Tratando de no enfadarme, le dije que comprobara bien la dirección de entrega. El tipo me siguió mandando mensajes confusos. Mi esposo le llamó por teléfono para ver qué pasaba y ni siquiera en la llamada pudo explicar bien qué era lo que estaba ocurriendo. Al final, la aplicación mostró que él ya estaba en camino, pero que se estaba alejando cada vez más de la ruta.

Llevó a pasear el pedido hasta el otro lado de la ciudad antes de entregárnoslo. Todavía no sé si era un novato que no sabía usar la app, si no sabía comunicarse, o si andaba bajo el efecto de algunas sustancias prohibidas.

7.

Una vez, el repartidor llegó rápido hasta mi casa, pero en lugar de tocar el timbre (que era la indicación que había dejado), decidió esperarme afuera. Cuando por fin salgo, me dice todo confundido: “Es que ahí dice ’casa rosa, puerta gris’”, como si no existiera ninguna casa con dichas características.

Le tuve que señalar con el dedo como si fuera un niño de primaria: “Así es. Esta es la casa rosa, y esta es la puerta gris”. Cabe destacar que las casas de los vecinos son de otro color y simplemente era imposible confundirse.

8. “Según la empresa de correos, esto es una prueba fotográfica de entrega.”

9. “Así fue mi entrega:”

10. “Dejó la pizza en el suelo y se marchó sin despedirse.”

11.

En una ocasión, estábamos en casa de unos amigos, teníamos mucha hambre y nadie quería cocinar, así que decidimos pedir pizzas. Estuvimos esperando más tiempo del habitual y teníamos muchísima hambre, así que nos comunicamos con el repartidor y nos dijo pidió perdón. Dijo que habían tardado demasiado en hacer nuestro pedido y había un poco de tráfico, pero que ya estaba en camino.

Pasó el tiempo y al fin llegó el repartidor. Cuando salimos a recibirlo, justo en el momento en que nos iba a hacer la entrega, se dio cuenta de no llevaba nada. Así que tuvo que regresar hasta la pizzería por nuestro pedido. Pasó nuevamente un buen rato hasta que por fin llegó, pero nuestro pedido era erróneo y no traía salsas. En fin, como ya teníamos mucha hambre, no tuvimos más remedio que aceptarlo.

12.

Aquí, en mi ciudad, hay una taquería en la que es muy habitual que se equivoquen con el pedido, pero como es siempre “error a favor del cliente”, he decidido no poner una queja por el bien de todos.

13. “Me quedé en casa esperando una entrega. Al ver que tardaban demasiado en llegar, abrí y me encontré esto en la puerta.”

«No te encontramos en casa.»

14. “Imagen de confirmación de entrega de mi paquete… en el porche de mis vecinos. Un clásico.”

15. “Mi pedido quedó contra la única puerta de mi apartamento, por lo que apenas se podía abrir. Después, el repartidor tomó la foto de verificación de entrega… en la que se me puede ver luchando por recoger la comida porque no podía abrir la puerta.”

16.

Una vez, cuando era pequeña, habíamos pedido empanadas para cenar y quedé a cargo de recibir el pedido porque mi papá había ido a buscar a mi mamá al trabajo. Cuando llegó, le pagué, pero el repartidor no me dijo cuánto era. Yo le di el dinero porque mi papá ya me lo había dejado preparado (le habían dicho cuánto era cuando hizo el pedido).

Cuando ellos llegaron, vimos que no eran empanadas sino un sándwich de milanesa; pensamos que había sido un error y mamá llamó para decir que se habían equivocado, pero le contestaron que ahí no hacían milanesas. Luego tocó el timbre… ¡el de las empanadas!

Entonces, claro, le tuvimos que pagar porque el pedido ya estaba hecho. Lo que pasó es que en mi calle hay un problema con la numeración, el otro pedido debía ser para algún vecino, así que esperamos a que lo vinieran a buscar porque alguien debería reclamar que nunca le llegó lo suyo (y que nos devolvieran el dinero, porque claramente lo que recibimos era mucho más barato que una docena de empanadas), pero nunca sucedió.

Lo malo: me regañaron porque tuvieron que pagar doble por algo que no habíamos pedido. Lo bueno: tuvimos comida para el otro día.

17.

Un mediodía estábamos solas con mi hermana y pedimos comida, pero resulta que el repartidor tardaba en llegar. Mi hermana llamó y le dijeron que ya había salido. Pasó más tiempo y nada. Volvió a llamar y le colgaban el teléfono. El pedido nunca llegó y tuvimos que comer fideos con aceite.

18. “¿Por qué hay repartidores que insisten en dejar la comida puerta de esta manera? Como si no supieran que la puerta necesita abrirse para recoger el pedido, ¿verdad?”

19. “Así es como me encontré mi comida cuando salí a recogerla.”

Y tú, ¿tienes alguna historia digna de esta recopilación?