Desde que se inventó Internet, los gatos han sido los animales más populares en Internet. Un estudio reciente de 2017 encontró que los gatos son más frecuentes en las búsquedas de Google que cualquier otro animal. Representan aproximadamente el 12% de todos los animales buscados en Google, mientras que los perros, los segundos en discordia, representan aproximadamente el 10%.

Los gatos también son los animales más compartidos en Instagram, con más de 1 millón de publicaciones. Parecen estar en todas partes, y en cierto modo es así: el grupo de Facebook «Es mi casa, pero no mi gato» es una comunidad en la que la gente comparte fotos de gatos desconocidos… que un buen día se colaron en sus hogares. En algunos casos, se trató de una visita corta, mientras que en otros los mininos terminaron formando parte de la familia.
El grupo se fundó en octubre de 2016 y ahora cuenta con 30.000 miembros. Tienen reglas específicas para los contenidos que se comparten: La publicación tiene que ser sobre tu casa, no la de otra persona. Pero también aceptan «mi gato, pero no mi casa», porque a veces son los vecinos quienes envían a los dueños las fotos del animalito para que pasen a recogerlo.
Atento a algunas de las imágenes más divertidas que han enviado recientemente. La demostración perfecta de que a los gatos les gusta explorar cosas nuevas, y una vez que algo les llama la atención es posible que vuelvan. Muchas veces.
1. «Mi esposo. Pero no es mi gata. Entró anoche y se convirtió en Doña Ladrona de Hombres. Todavía está aquí hoy, y no creo que tenga planes de irse.»

2. «Mi casa. Mi porche. Mis paquetes. Pero no es mi gato. Parece que esta vigilando que nadie se lleve mis cosas.»

3. «Esta no es mi gata, pero me proporcionó 13 gatitos que tampoco son míos. La hemos esterilizado a pesar de que sigue sin ser nuestra gata.»

4. «Mi cocina, pero no mi gato. Mi gato mayor le escoltó a través de la puertecita de animales y le acompañó hasta el plato de comida.»

5. «¡Mi casa, mi cama, pero no es mi gato! Este es Max, un gato pelirrojo que pertenece a mi vecino. Como podéis ver en la foto de abajo, vino a ver televisión conmigo.»

6. «Miro por la ventana mientras lavo los platos. Estos no son mis gatos.»

7. «Mi hija se encontró con esta gatita en la tienda. La siguió, entró en la casa y se acurrucó. Después de buscar a sus dueños durante una semana, decidimos quedarnos con ella.»

8. «Es mi casa, pero no es mi gato. Se me olvidó cerrar la puerta trasera.»

9. «Es mi sofá, pero no mi gato. Viene todos los días desde que empezó el confinamiento y, a veces, se acuesta conmigo por la noche.»

10. «Tengo un periquito, pero ese no es mi gato.»


11. «Estos gatos salvajes vienen a menudo a mi casa y literalmente se duermen sobre mi coche.»

12. «Esta es la casa de mi conejo. Él no tiene un gato.»

13. «A menos que aparezcan sus dueños, se terminará convirtiendo en mi gato.»

14. «Estaba entrando en mi casa cuando sentí que algo me rozaba los pies. De repente, el gato me tendió una emboscada saltando en el sofá. ¡No tenía idea de lo que estaba pasando!»

15. «No son ni mi gata ni mis gatitos.»


16. «Esta es mi mamá en su cocina. Ella no tiene gato.»


17. «Hace 3 años, empezamos a escuchar a un gato maullar pero no sabíamos de dónde venía. Finalmente, retiramos la rejilla del respiradero y le encontramos.»

18. «El gato de mi vecino siempre llega maullando a las 7 a.m. Se queda en mi casa todo el día hasta que me envía un mensaje de texto a las 5 p.m. para que se lo devuelva.»


19. «Aquí está George, que vive en la casa de al lado. ¡Le vemos muy a menudo!»

Y a ti, ¿te ha pasado alguna vez algo similar? Cuéntanoslo en los comentarios.