Todos somos hijos de unos padres, unos abuelos, unos bisabuelos… que, en la mayoría de las ocasiones, nos transmiten sus vivencias. Estas, en consecuencia, ayudan a formar nuestra personalidad. Sus historias definen parte de lo que somos nosotros, y de nuestra identidad.

Es importante conocer esas historias para comprender de dónde venimos. Pero, a veces, en estas narraciones aparecen vacíos, que delatan la existencia de secretos no contados por los miembros de la familia. Estas historias ocultas se van soportando generación en generación, normalmente porque los que los han vivido los consideran inaceptables.
Los reprimen porque piensan que de lo que no se habla, no existe. Pero a veces se produce el efecto contrario, ya que al ocultar ciertas vivencias generamos malestar y sufrimiento a algunos parientes. De esta manera, el secreto seguirá presente en la dinámica familiar, aunque de forma diferente.
Estos 17 internautas se desahogaron contando sus inconfesables secretos familiares en las redes sociales. Se trata de historias completamente reales de vivencias que habían permanecido ocultas durante años, o secretos oscuros sobre los que la familia prefiere no hablar demasiado… ¡Esperamos que te resulten tan intrigantes como a nosotros!
1.
Tenía un tío que trabajó hace décadas en una sala de calderas de un casino. Nunca hablaba mucho sobre sí mismo y tenía mucho más dinero del que debería haber tenido un simple empleado de una sala de calderas. Se rumoreaba que la sala de calderas era algo realmente útil para la mafia, ya que las calderas podían utilizarse como incineradoras para ciertos fines. De ahí el dinero. Hay muchas preguntas sin respuesta. Fuente.

2.
Mi abuelo tenía una vida completamente oculta en Australia antes de conocer a mi abuela. Tenía familia e hijos en Australia, hasta que fingió su muerte conduciendo su automóvil por un acantilado, y luego mudándose a Estados Unidos. Sus hijos pensaron que estaba muerto hasta que años después mi abuela se enteró y se puso en contacto con ellos. Su hijo se convirtió en un cómico famoso en Australia, y, por lo que sé, siempre bromea sobre su padre fingiendo su muerte para dejar de tener contacto con ellos. Fuente.
3.
Mi padre ganó la lotería y hemos estado fingiendo ser pobres para que nuestra familia no nos pida dinero. Fuente.
4.
Nos enteramos de que mis padres «tuvieron» que casarse. Siempre nos decían que se casaron en 1961, pero fue en 1962, 3 meses antes de que naciera mi hermana.
Lo curioso es que mi padre era contable, e increíblemente rápido con las matemáticas. Pero siempre que le preguntaban cuántos años había estado casado, se pasaba por uno. Mi madre le corregía con los dientes apretados, y luego mi padre asentía y confirmaba lo que había dicho ella. Fuente.

5.
Todos los miembros de la familia de mi padre se vuelven alérgicos a las cebollas y el ajo alrededor de los 40 años. Me quedan 10 años, y luego necesito hacer una investigación concienzuda sobre condimentos alternativos. Fuente.
6.
Mi bisabuela no era en realidad mexicana, sino que fue adoptada por una familia mexicana de una familia china que fue expulsada de México cuando terminó la construcción del ferrocarril. Ella siempre tuvo rasgos más típicamente asiáticos, pero solo hablaba español y nunca se cuestionó realmente. Las empresas de genómica son una locura. Fuente.
7.
Escuché a mi madre decir que planeaba sabotear mi vehículo y tenderme una trampa para que me despidieran de un trabajo, de manera que me vería obligada a quedarme bajo su techo más tiempo, pagar sus facturas, y hacer todas las tareas del hogar. Fuente.
8.
Mi madre es la niña número 7 de 10. Mi tía —niña número 4—, que nació en 1945, le hizo una prueba de ADN y descubrió que mi madre tenía un padre diferente. Se quedó devastada. Siempre existió el rumor de que mi abuelo tuvo una aventura, pero nadie hablaba de ello.
Ahora, mi madre tiene muchas preguntas, pero nadie está vivo para responderlas. Fuente.

9.
He descubierto que mi abuela ha tenido una aventura con el esposo de una amiga de la familia durante los últimos 28 años. Fuente.
10.
Cuando era niño íbamos a la casa de mi abuela todos los domingos, y todos mis tíos y tías estaban allí. Un día me di cuenta de que uno de mis tíos ya no aparecía, así que le pregunté a mi familia dónde estaba. Me dijeron que ya no volvería a visitarnos, porque se había mudado. Años después me enteré de que le habían metido en la cárcel. Fuente.
11.
Hace dos años descubrí que mi padre tuvo una esposa antes que mi madre, y que ella murió en un extraño accidente en su noche de bodas. Por lo visto, era sonámbula y se cayó de un balcón mientras caminaba dormida. Fuente.

12.
Mi hermana fingió ser yo cuando la arrestaron. Pero le salió el tiro por la culata: tuvo que pagar una multa, y cuando se demostró que al arrestarla no siguieron el procedimiento adecuado, ¡me la reembolsaron a mí! Karma… Fuente.
13.
Nadie en mi familia puede darme una respuesta honesta sobre cuántos hermanos tengo. Fuente.
14.
Una historia un poco más feliz que la mayoría aquí: hace unos años, mi hermana y yo volvimos a conectar después de no vernos durante más de 10 años.
Nos separamos porque el divorcio de nuestros padres fue un auténtico infierno. Ninguno de los dos tiene ningún deseo de recordar una lucha que, para empezar, no tenía nada que ver con nosotros, así que simplemente no lo mencionamos. Fuente.

15.
La familia de mi tío afirmaba que él tenía polio, en lugar de una enfermedad paralizante hereditaria. Su esposa lo descubrió cuando fue a una reunión familiar. Ella ya tenía un hijo, y estaba embarazada de otro. Fuente.
16.
Mi bisabuelo trabajó para la mafia en Los Ángeles y Nevada. Fuente.
17.
Cuando tenía 5 años, en 1988, Papá Noel dejó una Nintendo en nuestro porche. Estaba envuelto en papel de periódico y mis padres no sabían quién nos la había regalado. Mi papá se obsesionó con la idea de averiguarlo. Siempre sospechó que había sido un amigo de la familia. Fue, con diferencia, el mejor regalo del año, y jugamos con ella constantemente durante nuestra infancia.
Mi papá murió en 2004.
La Navidad pasada, mi mamá me contó la verdad: fue ella quien la compró, y la colocó a escondidas en el porche. A mi papá le gustaba mucho tener el control de las cosas y había prohibido la compra. Pero ella sabía que nos gustaría tenerla. No se lo dijo a nadie durante 30 años.
Gracias mamá. Fuente.

Y tú, ¿tienes alguna historia digna de aparecer en esta recopilación? Cuentanosla en los comentarios.