web analytics

18 personas que no consiguieron el empleo que querían, pero nos maravillaron con sus ocurrencias

Quienes trabajan en Recursos Humanos saben hasta qué punto es una práctica común que las personas mientan en las entrevistas de trabajo. Pueden mentir sobre sus calificaciones, experiencia o cómo encajarían en la cultura de la empresa. Obviamente, lo mejor es ser honesto durante la entrevista porque demuestra que tienes integridad y que no tienes miedo de ser juzgado.

Pexels

Aún así, algunas personas mentirán sobre sus habilidades y experiencia para que puedan ser contratadas para un trabajo para el que no están calificadas. Esto evidentemente puede generar problemas en el lugar de trabajo cuando han sido contratados en base a información falsa. Otras veces, las mentiras se detectan a tiempo en el proceso de selección, y algunas propuestas de candidatos hacen que los entrevistadores digan: «¿Pero en qué estabas pensando?»

Atento a estas 18 anécdotas totalmente reales que la gente compartió en Reddit, cuando alguien preguntó a los reclutadores: «¿Qué señales de alerta en un currículum indican que el entrevistado no es lo que parece?» Para que compruebes hasta qué punto hay personas que se creen más listas que los demás… y lo que sucede cuando resulta que no engañan a nadie con sus mentiras.

1.

Dejé mi trabajo anterior por culpa de una jefa que nos hacía la vida imposible. No solo hizo que mi trabajo fuera un infierno, sino que también intentó hacer lo mismo con nuestra vida personal. Tres años después de aquello, la despidieron, mientras que yo en ese tiempo había sido ascendido en mi nuevo trabajo y estaba buscando a mi reemplazo. Ella sabía que la entrevistaría yo porque estaban mis datos en el anuncio de trabajo, pero aún así solicitó el puesto… presentando una copia de mi currículum con su nombre. Debía haber guardado mi currículum de cuando trabajé para ella, lo cual es una violación de la protección de datos. Pero lo más alucinante es que pensara que no me daría cuenta o que no me acordaría de ella, lo que demuestra hasta qué punto deliraba esta persona. Fuente.

2.

Un tipo puso en su currículum «CCNA -1» en el apartado de certificaciones. El CCNA es una certificación de red de Cisco. Durante la entrevista, le pregunté qué significaba el -1. Me dijo: «Oh, perdí la certificación por una sola pregunta». Le pregunté cómo podíamos verificar eso, y simplemente se encogió de hombros. Fuente.

Pexels

3.

Estaba llamando a las referencias que había indicado una candidata. Tras presentarme, la primera persona me dijo: «Uf, ¿qué ha hecho mi hija esta vez?». Había puesto a su madre como referencia. Le pregunté si su hija había trabajado alguna vez para ella, ya que figuraba que ella había sido su última jefa, y ella se partió de la risa y dijo que no. Fuente.

4.

Un candidato finalista para un puesto de desarrollador de software sénior marcó la casilla «sí» junto a «¿alguna vez ha sido condenado por un delito grave?» Nuestro trabajo no descartaba automáticamente a los delincuentes, así que lo busqué, solo para descubrir que sus cargos eran de 10 años antes y además eran por un delito menor. Este tipo había estado marcando «sí» en esas casillas durante 10 años y en realidad nunca había sido condenado por un delito grave. Fuente.

5.

El mes pasado estaba buscando a alguien para un puesto de recepcionista en una clínica. Uno de nuestros candidatos estuvo un cuarto de página contándonos su trayectoria en el mundo del boxeo, incluyendo estadísticas que no significaban absolutamente nada para mí. Fuente.

Pexels

6.

Una persona entregó un currículum de NUEVE páginas a pesar de tener solamente 3 años de experiencia laboral. Fuente.

7.

Una vez recibí un currículum en el que un tipo obviamente acababa de copiar y pegar descripciones de trabajos en su historial laboral. Era descaradamente obvio, porque todo estaba en tercera persona, ni siquiera se tomó la molestia de editarlo. Durante la entrevista, le hice preguntas complicadas basadas en su supuesta experiencia laboral. Tenía una curiosidad morbosa por saber si simplemente era malo escribiendo currículums, o simplemente un mentiroso. Pero resultó que era lo último. Cuando entrevisto a alguien, suelo intentar suavizar las preguntas cuando es obvio que el candidato no tiene la experiencia requerida. No quiero que el candidato se vaya totalmente desmoralizado. Sin embargo, en este caso no lo dejé pasar, y cuando no podía responder una pregunta le recordaba que lo había puesto en el currículum… Ojalá haya aprendido la lección. Fuente.

8.

Una mujer que conozco estaba buscando trabajo y me preguntó si en mi trabajo había algo disponible. El responsable de contratación me dijo que le enviara sus detalles y que echarían un vistazo.

La mujer les envió un currículum de 13 páginas en el que enumeraba todas las clases que había tomado en la escuela secundaria y la universidad —y había cambiado de especialidad, por lo que equivalía a 6 años de clases universitarias. Hizo una lista de todos los trabajos que había tenido, y por lo que parecía le gustaba dejar trabajos después de unas pocas semanas. El gerente de contratación me pidió que le aconsejara a mi conocida que un CV no debe tener más de 2 páginas, y quizás darle algunos consejos sobre cómo enfocarlo. Le envié un mensaje de texto a esta mujer, y ella me respondió: «Lol». Fuente.

Pexels

9.

Hubo una época en la que la gente adjuntaba una foto de sí misma en el currículum. Una vez tuve una candidata de unos 18 ó 19 años que adjuntó una foto a su currículum. El problema era que la foto era de ella posando en bikini de rodillas a la orilla del agua. Era una belleza, pero no pasó la primera ronda de selección. Debería haber comprobado lo que estaba enviando. Fuente.

10.

Un candidato aseguró que tenía cinco años de experiencia en diseño gráfico, pero que no tenía portafolio de sus trabajos por culpa de un disco duro averiado. Esto fue antes de que existieran las copias de seguridad en la nube.

El resto de la historia: me arriesgué, y le di una oportunidad porque todos los demás solicitantes eran terribles, y fue una de mis mejores contrataciones. Fuente.

11.

Una gran señal de alerta de que nos habían tomado el pelo, pero demasiado tarde: el tipo que se presentó para el trabajo claramente no era el mismo tipo que estaba en la entrevista telefónica. Imposible de demostrar, y un lío, porque ya había firmado el contrato. Él todavía está con nosotros. Fuente.

Pexels

12.

Una vez leí un currículum de una persona que aseguraba tener un título en «Sicología» de la universidad a la que yo había asistido. Como estaba a varios estados de distancia, me llamó la atención. Como además no sabía cómo «Psicología», obviamente sabía que estaba mintiendo, pero un proceso de selección en el que estaba obligado a tener entrevistas cara a cara. No olvidaré su mirada de terror en sus ojos cuando dije que estaba emocionado de ver que habíamos estudiado en el mismo sitio, y la conversación que tuvimos sobre los detalles del campus fue muy divertida. Fuente.

13.

Pedíamos que los candidatos hicieran una presentación. Honestamente, el contenido daba un poco igual, y lo que queríamos valorar era cómo se presentaban, cómo respondían las preguntas, etc. Tuvimos un candidato que insistió en que nadie viera su presentación antes de tiempo, y nos dijo que traería su propia computadora portátil. Nos sorprendió, e invitamos a mucha gente a su presentación.

Resultó que había preparado una versión dramatizada de la historia de nuestra empresa, hecha con figuras de Lego bastante cutres. El guión tenía unas bromas horribles. El final de la presentación se supone que era un chiste muy divertido, pero no le salió bien y consistió en el candidato mirando nervioso sus notas y diciendo «ahhh, ummm, me equivoqué».

Probablemente invirtió semanas en su presentación, pero demasiado poco tiempo en explicar sus virtudes como empleado, o aprendiéndose su propio currículum. Fuente.

14.

Llamé a la primera persona que dio como referencia un candidato. Me preguntó extrañada por qué la estaba llamando a ella. Le expliqué que figuraba como referencia y hubo un silencio sepulcral… Después, me dijo: «Fui a la escuela secundaria con ella hace 30 años, apenas la conocía entonces, y no he hablado con ella desde entonces». Fuente.

Pexels

15.

Buscábamos a una persona para un puesto de diseño gráfico, estaba muy relacionado con la imagen de la empresa y con hacer que la marca fuera distintiva y se destacara de la competencia. Una candidata dijo que era muy detallista y que era una experta en branding.

En su solicitud puso nuestro logo antiguo, uno que llevábamos más de dos años sin utilizar. Fuente.

16.

Un candidato afirmó ser miembro del Colegio de Abogados del Estado de Nueva York, pendiente de admisión. Pensé que significaba que ya había aprobado el examen del colegio de abogados, y que solo necesitaba presentar los requisitos de documentación y prestar juramento. Durante la entrevista, le pregunté cuándo podría comenzar, y dijo que esa semana, después de hacer el examen de acceso. Perfecto… Yo también soy candidato a tener un doctorado, solo me queda enviar mi solicitud… Fuente.

17.

Un amigo puso en su currículum que podía hablar japonés con fluidez, y se postuló para un puesto en una empresa japonesa que tenía una sede en los Estados Unidos. Durante la entrevista, le preguntaron al respecto, y respondió rápidamente «hai, nihongo ga wakarimashita». Así que trajeron a uno de los trabajadores japoneses, y dijeron: «Ok, Sr. Honda, tenga una conversación con este tipo». Sobra decir que todo lo que acertó a decir fue «hai», y que fue una situación muy incómoda para todos los implicados. Menudo idiota. Fuente.

Pexels

18.

Recibí un currículum de tres páginas, de las cuales dos páginas eran capturas de pantalla de personajes de WoW. Fuente.

¿Qué historia te ha impactado más? Cuéntanoslo en los comentarios.