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17 errores que cometen muchos padres y luego no entienden por qué sus hijos no les llaman

Algunos padres se informan detalladamente sobre crianza cuando van a ser padres. Otros, no se molestan en leer artículos sobre educación, ni consultan con un psicólogo que les oriente en momentos difíciles. En general, cada padre nos cría de la mejor manera que puede. En otros tiempos, eso muchas veces significaba que no se ponía suficiente atención a la hora de tener controlados ciertos comportamientos tóxicos.

Años más tarde, muchos de esos niños crecieron y se dieron cuenta de que sus padres metieron la pata. A veces, se trata de dinámicas familiares que se necesitaría un auténtico milagro para arreglarlas. Muchas de estas anécdotas vieron la luz cuando alguien preguntó en Reddit «¿Cuáles son algunas verdades que algunos padres se niegan a aceptar?». Cada respuesta recibió una multitud de comentarios describiendo situaciones en los que los padres demostraron desconocer algunos de los fundamentos básicos de la crianza. ¡Esperamos que sirva de ayuda para aprender de los errores de los demás!

1.

Los niños no son tu propiedad, ni tus empleados. Fuente.

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2.

Tuve lo que pensé que era una conversación privada con mi madre, en la que le planteé preocupaciones sobre un miembro de la familia. Unas pocas horas después, recibo un mensaje de texto inesperado preguntando: «¿Por qué no me hablas de esto a mí directamente?» Súper incómodo, y causó una gran pelea en la familia que duró dos años y medio. Todo porque algunas madres no saben poner límites ni lo que es una conversación privada… Fuente.

3.

Mis padres esperaban que actuara como un adulto, pero que me sintiera perfectamente bien cuando me trataban como a un niño. Ni siquiera puedo describir lo frustrante que era eso. Fuente.

4.

Tenía 19 o 20 años y todavía tenía que pedirles permiso a mis padres para ir al centro comercial con un amigo. Un día no llegué a casa exactamente a las 10 o a la hora me querían de regreso, así que dijeron que no podía volver a salir. Decidí salir de todos modos y cuando estaba saliendo por la puerta mi papá me arrastró hacia dentro regañándome a gritos.

En aquella época, los Bitmojis (creo que se llamaban) eran muy populares en Facebook, e hice uno de mí en un pañal que decía: «No me dejan crecer». Mi papá comentó: «Si te empeñas en actuar como un niño, te seguiremos tratando como tal», así que respondí: «Tal vez si me tratarais como un adulto, actuaría como tal». Luego mi papá borró el comentario y al día siguiente mi mamá me gritó por pelear con mi papá en las redes sociales. Fuente.

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5.

«¡Oh, eres tan madura para tu edad! ¡Debes ser un alma vieja!»

Gracias, pero el motivo es que se espera de mí que sea la mejor y, como tal, ser la «hija» trofeo de mi madre. Tengo un nivel de lectura superior al promedio porque leyendo es la única manera en la que puedo estar lejos de mi familia disfuncional, aunque sea un libro com una temática deprimente. Fuente.

6.

Después de cuidarnos durante un día, mis abuelos siempre hablaban entusiasmados con mis padres sobre mi hermano, que solía estar tranquilo y sentado en una mesa coloreando o leyendo. Yo, sin embargo, nunca fui tan tranquilo. Corría y no me quedaba quieto y mis dibujos no eran tan buenos.

Me decían que ojalá fuera como mi hermano. ¿Quieres decir… cuatro años mayor? Fuente.

7.

Tu hijo es un individuo. Es muy probable que sus intereses, pasatiempos y pasiones sean diferentes a los tuyos. Apoya y anima a tus hijos a ser ellos mismos y no un mini-tú.

Además, por el amor de Dios, ten una conversación sobre cómo tú y tu pareja planeáis criar a vuestro hijo. Mis padres tenían estilos de crianza drásticamente diferentes (y cada uno malo a su manera). Fue realmente confuso. Fuente.

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8.

Mi papá una vez me castigó porque dijo que estaba sosteniendo un plato torcido. A veces no se fijaba en nada, otras se enfurecía por tonterías, no tenía sentido. Fuente.

9.

Nunca se me permitió probar nada que no me ayudara en mi carrera o en mi familia. Todo lo que hice fue juzgado y criticado.

Ahora tengo 28 años y siento mucha ansiedad y estrés cuando pruebo algo nuevo. Apesta. Fuente.

10.

Uno de mis tíos fue criado sin necesidad de enfrentar las consecuencias de sus propias acciones, y se nota. No es capaz de manejar su vida en absoluto, no sabe presupuestar, todavía le lleva la ropa a su madre de 90 años para que la lave y otras cosas por el estilo. Una vez le escuché quejarse de cómo su jefe debería haberle ayudado a elegir sus días de vacaciones de verano.

Es importante ser una red de seguridad para tus hijos, lo creo de todo corazón, pero hay muchas veces en las que también es importante hacer que su hijo sienta el peso de su acción y, a veces, dejar que ellos mismos resuelvan sus problemas. No puedes convertirles en adultos responsables mientras intervienes en cuanto admiten que cometieron un error.

Desafortunadamente, no existe un límite claro entre «niño que llora porque le han negado chucherías» y «persona que pide ayuda», y solo conocer bien a tus hijos puede darte una idea de qué hacer en cada situación. La crianza de los hijos es difícil. Fuente.

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No puedes intentar volver a vivir tu vida a través de tus hijos. Fuente.

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Así es mi madre. Quedó embarazada de mí a los 22 años y se casó con mi padre y tuvo a mi hermano a los 25. Todo lo que he hecho en mi vida lo trata de reclamar como su victoria. Cuando me gradué de la universidad, ella era la responsable; cuando conseguí un buen trabajo, fue porque ella me empujó en la dirección correcta. Ella intenta utilizarme para revivir las cosas que no pudo hacer y es muy agotador, especialmente porque no quiero hacer lo que ella espera. Fuente.

13.

A veces nuestros hijos tienen opiniones válidas y en lugar de interrumpirles y jugar la carta de «porque yo lo digo» y «así es como tiene que ser», podríamos hacerles sentir escuchados en lugar de reprimidos. Fuente.

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14.

Tardé en darme cuenta de cómo manejarlo, pero cuando mi hijo era un adolescente, lo estaba haciendo muy bien en el equipo de debate. Le salía naturalmente. Luego tuvo una racha de perder debates durante aproximadamente un mes y quiso renunciar.

Mi respuesta fue: “El fracaso es un catalizador para el cambio. ¿Qué vas a cambiar?»

No le di ningún consejo ni sugerencia ni nada. ¡Lo descubrió él solo! Fue un gran avance para los dos. Fuente.

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Si juzgas constantemente a tus hijos, no tardarán en aprender a ocultarte las cosas. Fuente.

16.

Es cierto. Tengo 38 años, y hace aproximadamente 2 años tomé la decisión de no volver a contarle nada personal a mi madre.

Estábamos en un viaje familiar mi esposa y yo, mi madre, mi hermana, y mi hermano y su familia. Mi madre y yo terminamos quedándonos en la misma habitación esa noche, y aunque normalmente no hablamos mucho esa noche después de haber tomado algo le conté que estaba teniendo algunos problemas con mi esposa. Le dije que no era gran cosa, y que no quería que supiera que se lo había contado.

Al día siguiente bajé a desayunar, y ella exclamó delante de toda la familia: «Oh, cariño, mi hijo se siente muy mal por todo lo que pasó». Me puse rojo de la vergüenza y me sentí avergonzado. Le doy las gracias por haberme dado a luz, pero no se puede confiar en ella para que se tome en serio a los asuntos de los demás, por culpa de su narcisismo rampante. Fuente.

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17.

Además, aprendes a mentir sobre cosas sobre las que no deberías tener una razón lógica para mentir, pero lo haces. Escuchas cosas como: «¡¿Qué?! ¿Cenaste pollo? Asqueroso», o «¿Decidiste pasar el rato en el centro comercial? Qué pérdida de tiempo». Así que sí, cuando me preguntes qué cené, diré pasta, o cuando me preguntes qué he estado haciendo para divertirme, diré que estuve viendo una película. Como adulto tengo que hacer un esfuerzo consciente para no mentir sobre cosas tontas por miedo a ser juzgado. Fuente.

Y tú, ¿tienes alguna anécdota familiar digna de aparecer en esta recopilación?