Tus hijos son pequeños ahora.
Una de las percepciones humanas más comunes es esa de que, a medida que nos hacemos mayores, el tiempo pasa más rápido. Los días parecen hacerse más cortos, y los años también. Todos tenemos anécdotas de este tipo: cuando éramos niños, los días eran largos, y las horas de clase en la escuela primera parecían interminables. Ahora, los días, meses y años pasan borrosos.

Hay muchas expresiones que transmiten esa sensación. «El tiempo vuela», «¿A dónde se ha ido el tiempo?», «¡Parece que el año pasado fue ayer». Esta percepción se vuelve muy acusada cuando somos padres o madres. Los niños son pequeños, pero, en un abrir y cerrar de ojos, ya son adolescentes. Lo siguiente es que esos niños que hace nada te miraban con ojos de adoración y que imitaban todo lo que hacías, de pronto han volado del nido. Y no hay forma de hacer retroceder el tiempo.
Aunque mientras estabas criándoles no te dabas cuenta, sí lo harás cuando haya pasado todo. Y lo echarás de menos. Por eso, el mejor consejo que se le puede dar a alguien que tenga hijos pequeños es no caer en el error de dejar pasar el tiempo, sin más. Dado que tus hijos son pequeños ahora, es ahora cuando tienes que dedicarles todo el tiempo que puedas y disfrutarlos al máximo.

Lo normal es pensar que tenemos mucho tiempo por delante. Desgraciadamente, la realidad es que no es así. Y la posibilidad de pasar tiempo de calidad con vuestros hijos no está garantizada. Por lo tanto, si quieres dejar huella en la vida de tus hijos, si quieres que se sientan cercanos a ti y que crezcan felices y sintiéndose queridos, haz todo lo posible por dedicarles tiempo ahora.
«Crecen tan rápido…»
Cuando estás con tus hijos, tienes que creer que es la mejor opción posible en la que invertir tu tiempo. No hay nada mejor que tengas que estar haciendo. Los niños crecen rápidamente, y es en esos momentos diarios en los que tienes que estar presente. En esos instantes es en los que ocurren las pequeñas cosas que atesorarás toda la vida. Si te pasas la vida estresado pensando que deberías estar haciendo otra cosa, no te darás cuenta del regalo que es tener la oportunidad de disfrutar de estas situaciones.

La infancia no es únicamente una etapa bonita que los padres o madres podemos disfrutar al lado de nuestros hijos. También es la base de su crecimiento y felicidad. Ellos nos necesitan más que nunca, aunque a veces se sientan mayores y quieran hacer las cosas por sí mismos. A pesar de que en ocasiones nos parecen momentos agotadores, después los echarás de menos con mucha melancolía. Por este motivo, y porque el tiempo no se detiene por nadie, dedícale tiempo ahora a tus hijos y haz que te sientan presente.
Además, lo que hacemos ahora influye en el desarrollo y en el futuro de los pequeños. Lo mejor que puedes hacer es intentar diariamente que se sientan queridos, y que estás a su lado.

Por todo esto, si eres un padre que vive estresado, ha llegado el momento de coger el toro por los cuernos y tomar medidas para poder echar el freno. Piensa que esos pequeños detalles de la vida influyen en el desarrollo de tus hijos, y que la manera en la que trates a tus hijos tendrá una consecuencia en su camino. Nosotros recomendamos apostar por la disciplina positiva, y en mostrarles siempre nuestro apoyo desde el amor y el respeto.
¿Ha vuelto a romper un juguete? No sirve de mucho castigarles: quizás lo que ocurre es que tienes delante a un futuro ingeniero. Si pintarrajea la pared, puede que esté empezando a desarrollar una habilidad artística que le acompañe toda la vida y le ayuda a expresarse. Destacar la parte positiva de la personalidad de nuestros hijos es fundamental para que pueda trabajar su autoestima desde la más tierna infancia.

En resumen: reflexione en la manera en la que pasas el tiempo con tus hijos diariamente. Vive el presente a su lado, y saborea los pequeños momentos de la vida. Descubrirás que, de la mano de tus hijos, la vida tiene un color maravilloso.