A la mayoría de nosotros nos ha pasado alguna vez: experimentar con nuestra apariencia es una invitación a que sucedan errores, y tengamos que ir con la cabeza agachada una temporada. Por ese motivo, es buena idea recurrir a los salones de belleza en los que nos ponemos en manos de profesionales para que hagan su magia. En nuestra cabeza, pensamos que saldremos listos para conquistar el mundo con nuestra nueva imagen… pero, por supuesto, no siempre ocurre así.
Es posible que hayas sentido esa sensación terrible de estar sentado frente a un espejo mientras vemos que el peluquero ignora por completo lo que le habíamos pedido. A veces, los resultados son muy distintos de lo que esperábamos, y nos quedamos muy insatisfechos con nuestra apariencia. En las redes hay muchos ejemplos de los cortes y maquillajes fallidos más trágicos, que la gente ha compartido en Internet para desahogarse. Aquí tienes una recopilación de los desastres más épicos.
¿Son demasiado gruesas? No sé si no estoy acostumbrada, o si es una aplicación normal. Pero no me gustan mucho.

Lo que mi hermana pidió VS lo que hizo el salón VS lo que hizo mi mamá después del desastre del salón.

Nunca imaginé que pintarían también el cursor.

Expectativa VS realidad: cabello rizado.

Cómo tenía mi cabello, lo que pedí, y el resultado.

Lo que pedí y lo que me hicieron.

Una amiga de mi hermana se hizo las uñas con una manicura supuestamente “profesional”.

Últimamente lo he visto en todas mis redes sociales. Este maquillador tiene un sitio para hacer reservas, y cobra 85 dólares.

Cuando, por error, vas al peor estilista del país.

Lo que quería VS lo que me hicieron.

Las uñas que se hizo mi hermana para una boda.

Así de horribles quedaron mis cejas. Mal microblading, tinta barata e instrucciones de cuidado posterior incorrectas. No perdáis detalle.

Lo que le hicieron a mi hermana VS lo que pidió.

Sólo quería era un flequillo al estilo del de Dakota Johnson. Le enseñé varias fotografías, y esto es lo que hizo.

Lo que pedí VS lo que me hicieron después de pagar 450 dólares australianos y pasar 4 horas y media. Me voy a dormir.

Foto de referencia VS lo que me hicieron.

Expectativa VS realidad (y 200 dólares después). El peluquero intentó convencerme de que era idéntico. No. No. No.

Sucedió con el maquillador peor reseñado de su ciudad.

El peluquero “no tuvo ni idea” de cómo pudo ocurrir esto.

La primera imagen es lo que pedí, las otras son de cómo terminé.

Hoy fui a la peluquería con esta fotografía de referencia.

Mi experiencia en un salón de manicura de Indonesia.

El corte que quería VS lo que le hicieron.

Lo que pedí VS lo que me hicieron. Costó 400 dólares, y me siento una completa idiota.

Hoy, en Ulta, le hicieron esto a mi mejor amiga.

Quería una manicura sencilla para mi boda en marzo. A la derecha está lo que me hicieron. Me enfadé, pero a la vez no podía dejar de reírme.

Lo que pedí VS lo que me hicieron.

Sí, esto sucedió en una peluquería real. Y sí, lloró cuando lo vio.

Esto es lo que le pasó a mi cliente cuando fue a un salón de manicura diferente sin haber investigado antes.

Maquillaje “profesional” de Halloween, de 60 dólares. Pedí que me hicieran lo que está a la izquierda, añadiendo un poco de sangre falsa. A la derecha, lo que hizo el maquillador.

Y tú, ¿alguna vez has salido de un salón de belleza con un fracaso parecido?