Una joven se viste a diario como si viviera en el siglo XIX, es una auténtica dama vintage

Si pudieras elegir, ¿en qué época te hubiera gustado vivir?

Hay quien dice que vivimos en la era de la nostalgia. Mucha gente sigue escuchando la música que hicieron las generaciones anteriores, aunque se reproduzca desde Spotify en vez de un tocadiscos. Una nostalgia sin polo, por así decirlo, o echar de menos una época en la que no se ha vivido.

Aquello de que “cualquier tiempo pasado fue mejor” no pasa solo en la música, sino también en el cine y la moda. Las razones para esta curiosa melancolía pueden ser muchas. ¿Un sistema en decadencia? ¿Una búsqueda de lo auténtico? ¿Una consecuencia de las infinitas posibilidades de Internet? Quizás es una mezcla de todas estas cosas.

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Eso sí, habría que diferenciar entre dos tipos de “nostálgicos”. Por un lado, tenemos a gente que sí vivió en los años 70 y 80. Actualmente, son quienes ocupan las esferas de poder, y por lo tanto reivindican los productos culturales con los que crecieron. A veces, “la mejor música” es simplemente la música que escuchaban cuando eran jóvenes: durante la adolescencia, nuestros cerebros están más activos, tenemos más tiempo para escuchar música y estamos experimentando muchas cosas por primera vez. Todo esto contribuye a que las canciones de ese periodo sean más memorables para nosotros.

Por otro lado, tenemos a los nacidos más allá de los 90, que buscan originalidad en los productos culturales de décadas anteriores a las suyas. Mientras que los primeros buscan los buenos recuerdos que construyeron su infancia y adolescencia, los segundos descubren la música de Bob Dylan o de Queen buscando lo auténtico.

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Otra forma de verlo es a través de los avances tecnológicos. Los nacidos en los 80 han vivido todos los cambios tecnológicos, y ahora pueden sentir que, simplemente, hay demasiada oferta. Por ese motivo, volverían a lo más auténtico para ellos, su época.

Pero quizás hay tantas explicaciones como personas. Según Fátima Gómez, profesora titular de Sociología de la Universidad Europea, el contexto socio-económico es importante. Las crisis siempre hacen que las personas se aferren a lo conocido, a tiempos mejores como su infancia y juventud. No es solo nostalgia, sino también miedo al futuro. Cuando solo había un par de canales en televisión, las cosas estaban muy claras; ahora que hay tantísimas opciones, prefieren volver a lo de antes.

Aunque no existen las máquinas del tiempo, hay gente que ha decidido vivir en otra época.

Hay gente capaz de llevar su pasión por el pasado al límite. Así, en las redes encontramos gente que es capaz de vivir inmersos en los 80 ó 90… pero los de hace más de un siglo. Vivir hasta las últimas consecuencias como si fuera la década de 1880 significa muchas cosas, como vivir sin frigorífico, o tener que darle cuerda a los relojes diariamente.

Una joven ha llevado su amor por “lo antiguo” así de lejos, convirtiéndose en todo un fenómeno en Instagram. Se trata de una joven ucraniana, llamada Mila Povoroznyuk, que cada día se viste como si estuviera viviendo en el siglo XIX. Sus diseños y estilismos son el último grito de la moda… de hace casi dos siglos.

Un buen día, Povoroznyuk comenzó a llenar su armario de corsés, vestidos, sombreros, chaquetas y maletas del siglo XIX. Asegura que tiene alrededor de 100 artículos, que no duda en lucir en la calle, y en sus fotos de Instagram. Su atención al detalle es tal, que sus casi 68.000 seguidores disfrutan diariamente de sus fotos con complementos como bicicletas antiguas y canastos de mimbre.

Lo mejor es que comparte sus secretos con todo el mundo. Povoroznyuk realiza vídeos de lo más explicativos, en los que enseña cómo vestirse de acuerdo con las costumbres de aquella época. Aunque algunas de las prendas parecen complicadas, ella asegura que se siente mucho más cómoda con ellas que con la ropa más contemporánea.

Como podéis ver en las imágenes, la joven consigue un estilo realista, como si se tratara de una viajera en el tiempo que ha llegado a nuestra época desde hace casi dos siglos. En sus vídeos cuenta que la mayoría de sus prendas las ha conseguido en tiendas de segunda mano, por lo que son un lujo al alcance de cualquiera que tenga tiempo de buscar.

Respecto a su peinado, ella asegura que lo consigue en unos nueve minutos. ¡Todo un record!

Al principio, Povoroznyuk solamente utilizaba blusas vintage, y posteriormente faldas. Con el tiempo, esas prendas vintage empezaron a tener más protagonismo en su armario, y se dio cuenta de que las elegía más a menudo para su vida cotidiana. Se sentía no solo más cómoda, sino también más segura. Ahora, dice que se viste así prácticamente todos los días.

Su pasión por la moda vintage le llevó a entrar en un club de reconstrucción histórica de batallas medievales hace 12 años. Fue allí donde pudo colaborar cosiendo disfraces para festivales, lo que le permitió aprender a confeccionar sus propias prendas.

Su gusto por la ropa del siglo XIX tiene un hermoso efecto colateral: Povoroznyuk ha comenzado a interesarse por un estilo de vida más ecológico. “Cuando empecé a ahondar en la historia, aprendí que las personas aprovechaban al máximo todas las oportunidades de las que disponían. Se consideraba irracional tirar algo. (…) Ahora la sociedad está acostumbrada a que esté todo ahí. Dejamos de apreciar lo que tenemos”, contó recientemente la joven a Komsomolskaya Pravda.

Y tú, ¿serías capaz de dejar de llevar vaqueros, y unirte a la tendencia de “festejar como si fuera 1899”?