17 personas cuya vida tuvo un “giro de los acontecimientos” digno de una serie de Netflix

En literatura, teatro o cine, un “giro argumental” es un cambio radical en los acontecimientos de la trama. Aunque suelen aparecer con más frecuencia cuando la obra está a punto de finalizar, también pueden encontrarse en otros momentos. Hay obras que son fascinantes, y a las que volvemos una y otra vez, precisamente por sus “giros argumentales”.

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Cuando volvemos a disfrutar de ellas, como ya que sabemos qué sucede, nos podemos deleitar en la manera en la que sus autores han ocultado estos giros de 180 grados. También, en muchas ocasiones, descubrimos cómo en realidad la obra estaba llena de pistas que ya insinuaban lo que ocurrirá más tarde, pero solo nos damos cuenta cuando volvemos a repasarla.

A veces, es la vida la que parece tenernos reservados “giros inesperados”. Cuando pensamos que lo tenemos todo bajo control, sucede algo que nos quita la alfombra de debajo de los pies y cambia por completo nuestra vida. Es lo que le ocurrió a nuestros protagonistas, que relataron en este o este hilo de Reddit cómo cambiaron las cosas para siempre. ¡Esperamos que sus experiencias te resulten tan interesantes como a nosotros!

1.

Hice una entrevista de trabajo. Fue al comienzo de mi carrera profesional, y era un sitio a 500 millas de distancia de donde vivía. Me dedicaba a construir prototipos, y llevé algunas muestras de mi trabajo. Aunque estaba a 9 horas en coche de distancia, todo el mundo parecía entusiasmado conmigo y pensé que el puesto iba a ser mío.

Sin embargo, no conseguí el trabajo. Encontré otro trabajo en la misma zona, y me contrataron. Seis meses después me llamaron para una entrevista para el puesto por encima del puesto para el que me habían entrevistado anteriormente. Me hicieron una propuesta durante la propia entrevista, y trabajé allí durante casi una década.

Cuando llevaba unos meses trabajando allí, me dijeron que la persona que estaba antes en mi puesto, que hubiera sido mi jefe si me hubieran contratado inicialmente, había dicho que las muestras de mi trabajo eran demasiado buenas y que no quería un empleado que supiera más que él. Supongo que no tuvo que enfrentarse a ese problema porque le despidieron y me contrataron a mí en su lugar. Fuente.

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2.

Mi tío era en realidad mi padre. Mi madre se acostó con dos hermanos, en momentos diferentes. En los 70 la prueba de paternidad se hacía simplemente con un análisis de sangre. No descubrí hasta que tenía 14 años, y nos hicimos todos un test de ADN, quién era mi verdadero padre. Fuente.

3.

Mi madre y yo no tuvimos relación durante los últimos cinco años, por muchas razones: las dos más importantes, que yo abandoné la religión en la que me habían criado, y que ella tenía un problema de personalidad que hacía que fuera muy complicado tratar con ella, y se negaba a seguir un tratamiento. La única vez que hablamos en los últimos 5 años fue horrible. Sucedió hace un año y medio, viajé hasta California para visitarla e intentar arreglar las cosas. Terminamos peleándonos y no volvimos a hablar.

En mayo de este año mi padre, que lleva muchos años divorciado de mi madre, apareció de pronto y me dijo que tenía que hablar conmigo. El apartamento en el que vivía mi madre se incendió y mi madre no salió con vida. No puedo expresar lo mucho que me afecto la noticia. Me cambió, quizás para siempre.

Lo peor de todo fue que hace tres semanas, cuando estaba intentando recuperar la contraseña de una vieja cuenta de PayPa, tuve que reiniciar la contraseña y me enviaron una nueva a una cuenta de correo que llevaba años sin usar. Cuando me conecté, encontré un correo de mi madre, que envió muy poco antes del incendio, en el que se disculpaba e intentaba arreglar las cosas y volver a conectar conmigo. Llevábamos tanto tiempo sin hablar que esa era la última cuenta de correo mía que tenía, pero yo llevaba años sin usarla y no recibí su mensaje hasta meses después. Fuente.

4.

Empecé a salir con una chica. Su madre soltera conoció a mi padre soltero. Empezaron a salir juntos. Mucho. La chica se acostó con mi mejor amigo. Tuvimos una ruptura muy complicada. Ahora, mi exnovia es mi hermanastra. La vida es así de retorcida. Fuente.

5.

Me cambiaron de departamento en mi empresa, y mi nueva supervisora me odiaba. Era una incompetente y cuando metió la pata no me callé. Me hizo la vida imposible hasta que decidió transferirme a otro trabajo que pensó que me haría renunciar.

Metí mis cosas en una caja y le pedí ayuda para mudarme a mi nuevo escritorio, me dijo que no había gente libre. Mientras llevaba mi pesada caja no vi que alguien había derramado agua en el suelo, irónicamente, delante de su despacho. Resbalé, me caí y me rompí la rodilla.

Ahora tengo una discapacidad permanente, gané un juicio contra la empresa, me dieron seguro médico de por vida y me jubilé pronto. Ella en cambio fue degradada de su puesto, y después despedida, en parte por la manera en la que gestionó mi caso.

Esto pasó hace unos años. Recientemente, estaba con mi marido haciendo la compra y la vimos en el supermercado. Yo no quería verla, pero cruzó su mirada con la de mi marido y este le hizo el gesto de pulgar arriba. Ella parecía cabreada. Fuente.

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6.

Compré unos pantalones de segunda mano para una entrevista de trabajo por $2, y encontré $100 en el bolsillo. Además, conseguí el trabajo. Fue un gran día. Fuente.

7.

En el colegio dedicaron un día a la Primera Guerra Mundial, y preguntaron si teníamos familiares que hubieran luchado. Un amigo llevó una foto de su tatarabuelo con su esposa. Otra chica llevó una foto de su tatarabuelo con su esposa.

La profesora dijo que se parecían mucho. Al poner uno al lado del otro, se sorprendieron, claramente era el mismo hombre que en secreto había tenido dos esposas simultáneamente. En los dos casos fue una boda íntima.

Eran primos y no lo sabían. Fuente.

8.

El novio de mi hermana decidió que quería hacer más cosas con su talento para la arquitectura, así que se despidió de su trabajo y se mudó a Haiti para ayudar a reconstruir edificios después del terremoto. Siguieron estando juntos. La señal telefónica era muy mala, así que mantenían contacto sobre todo a través de correo electrónico. Él le enviaba a mi hermana correos muy largos, con fotos e historias de lo que estaban haciendo. Estuvieron así un par de meses.

Una confesión de un compañero de trabajo y una semana de investigación después, y mi hermana confirmó que su novio nunca fue a Haiti. Se mudó a Seattle para estar con su prometida, su pareja durante los últimos 9 años. Fuente.

9.

La chica que fue mi pareja en la fiesta de bienvenida, y la chica que fue mi pareja en el baile de graduación, empezaron a salir juntas un par de meses después de que terminara el curso. Fuente.

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10.

Encontré mis papeles de adopción en una caja fuerte de la familia cuando tenía 19 años. A pesar de que durante toda mi vida me habían dicho que mis padres eran mis padres biológicos. Fuente.

11.

Mi padre fue al oftalmólogo porque llevaba algún tiempo viendo doble. Por todo lo demás, estaba perfectamente sano. Le explicó los síntomas al médico, y este empezó a buscar en un manual médico de problemas oftalmológicos. Cuando encontró todos los síntomas que estaba describiendo mi padre, le enseñó la página. Había un texto que explicaba lo que le pasaba a mi padre, junto a una foto de los 60 de un niño. Mi padre dijo: “¡Soy yo!” Y el doctor le respondió: “Sí, son los mismos síntomas que tienes”. Mi padre insistió: “No, ¡me refiero a que el niño de la foto soy yo!”

Resulta que mi padre ya había tenido esos síntomas cuando era niño, y era tan raro que cogieron una foto suya y la pusieron en un libro de trastornos raros de la visión. Mi padre no recordaba nada de eso, pero consiguió que le regalaran una copia del libro. Fuente.

12.

Abandoné mi trabajo con un preaviso de dos semanas en el que incluí una cita de John Muir: “Las montañas me llaman, y yo debo ir”. Ahora sirvo cacahuetes en un resort de ski. Me encantan los cacahuetes. Fuente.

13.

Tuve dos gatos. Los adopté en momentos completamente diferentes, y los dos supuestamente tenían la misma edad, o parecida.

En una ocasión, los dos se pusieron malitos y los llevé al veterinario. Les hicieron análisis de sangre, y el veterinario mencionó que veía similitudes entre los dos, así que los comparó más profundamente. No sé exactamente lo que hizo, pero terminó descubriendo que los dos eran parientes: eran hermano y hermana. Habían sido adoptados con años de diferencia, uno cuando era un cachorro y la otra con dos años. No se parecían en nada. Sinceramente, no podía creérmelo. Fuente.

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14.

Cuando era niño, nos mudamos a otro estado, y con el paso de los años me hice amigo de una chica de mi nuevo colegio. Hicimos una fiesta pijama en mi casa una noche. A la mañana siguiente, su madre fue a recogerla y a conocernos a mí y a mi madre. Cuando nuestras madres empezaron a hablar, descubrieron que no solo eran del mismo estado (en el que no habían vivido desde hace unos 10 años), sino que cuando eran niñas jugaban juntas en la misma iglesia. Fuente.

15.

Durante todo un semestre en el instituto, mi profesor de Inglés puso en marcha un juego en el que un estudiante es un asesino de incógnito. Cada dos días, el asesino tiene que introducir una nota en la taquilla, la mochila, o el libro de texto de otro estudiante, en la que pone “has sido eliminado”. Mi mejor amigo y yo nos obsesionamos más que nadie para descubrir quién era el culpable, especialmente cuando quedaba poco para que terminara el semestre. En los últimos días solo quedaban 6 estudiantes, y al final resultó que mi mejor amigo había sido el asesino todo el tiempo. Fuente.

16.

En el pueblo en el que crecí, había dos concesionarios de coches en extremos opuestos de la ciudad, uno de Chevy y otro de Ford. Eran rivales. Publicaban anuncios atacándose el uno al otro, los vendedores se criticaban entre sí, había guerra de carteles publicitarios, todo lo que se te ocurra.

Cuando el dueño del concesionario de Chevy falleció, salió a la luz que también era el dueño del concesionario de Ford a través de una empresa fantasma. Nadie se lo esperaba, ni siquiera los trabajadores de mayor rango en ambos concesionarios. Fuente.

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17.

Durante el último año de vida de mi abuelo, tuvo demencia y le costaba diferenciar la realidad. Antes de que le llevaran a una residencia para enfermos terminales, se quejaba todo el tiempo sobre un hombre que estaba en su casa por las noches, que no paraba de coger y usar sus cosas. Mi abuela por supuesto le aseguraba todo el rato que ella era la única en casa con él. Su médico aumentó su medicación porque estaba empezando a perder la cabeza demasiado.

Cuando celebramos el funeral de mi abuelo, apareció un hombre que solo conocía a unas pocas personas de mi familia. Resultó que era un viejo amigo de mi abuela que se presentó para darle ánimos. En un pueblo pequeño como el nuestro no era raro que en un funeral aparecieran personas aleatorias que habían conocido al fallecido en algún momento de sus vidas.

Un año después, mi abuela dejó caer que estaba saliendo con alguien: el hombre del funeral. En ese momento no nos pareció extraño, supuestamente se habían conocido en la iglesia, y a todos nos pareció entrañable.

Hasta que, más adelante, mi inocente abuela mencionó que era su tercer aniversario.

Mi abuelo había perdido la vida dos años antes. Este hombre era la persona que mi abuelo veía en su casa cada noche. Era la razón por la que todos pensamos que mi padre había perdido la cabeza, y la razón por la que mi abuelo había recibido tanta medicación y había tenido un último año de vida terrible. Fuente.

Y tú, ¿has tenido algún “giro de los acontecimientos” digo de aparecer en esta recopilación?