¿Hay algo mejor que un buen giro argumental? Confesiones inesperadas, grandes revelaciones, finales sorpresa… son algunas de las cosas que pueden suceder en grandes películas, series de televisión y novelas. Nos encantan porque convierten la experiencia en algo impredecible, y rompen con la monotonía de los argumentos convencionales.

Pero escribir un buen giro argumental puede ser un reto enorme. Puede tener un impacto grandísimo en la audiencia, pero si no está bien ejecutado puede hacer que se sienta engañada o decepcionada. Además, no se puede esperar que los giros argumentales hagan todo el trabajo: si la historia no está bien contada, y los personajes no son interesantes, puede que a nadie le importe. Además, tienes que crear las condiciones necesarias para que el giro funcione: piensa en uno de los mejores de la historia, la revelación de la identidad de Darth Vader en Star Wars: The Empire Strikes Back.
En la vida real también pueden suceder acontecimientos dignos de la mejor serie de Netflix o HBO. La realidad a veces tiene giros tan inesperados, que los guionistas más creativos deberían aprender de ellos. Aquí tienes algunos ejemplos que nos han parecido especialmente interesantes, ¡esperamos que te sorprendan tanto como a nosotros!
1.
Mi madre me crió sola. Cuando tenía 17 años, me llevó a unas vacaciones en la playa. Me enamoré fuertemente del nuevo conserje del hotel, que tenía unos 23 años. Mi madre me dijo: «Ten cuidado… tiene el mismo apellido que tú… y las mismas manos que tu padre». Cuando volví a casa, empecé a investigar, y resultó que era mi medio hermano. Fuente.

2.
Cuando me mudé de casa, todo el rato escuchaba que gritaban mi nombre, pero cada vez que miraba alrededor o por la ventana no veía a nadie. Durante meses pensé que la casa estaba embrujada por un fantasma, ¡pero en realidad era mi vecino llamando a su perro, que tenía el mismo nombre que yo! Fuente.
3.
Mi esposo y yo fuimos al museo de cera Madame Tussauds de Londres en 2009. Nos sacamos fotos con la figura de cera de Patrick Stewart, porque somos grandes admiradores. Después, fuimos a la Apple Store y nos encontramos con el auténtico Patrick Stewart. Fuente.

4.
Jugué fútbol en la universidad con mi gemela idéntica. El árbitro me dijo que me había quejado durante todo el juego y que no volviera a hacerlo. Le dije: «¡Esa era mi hermana gemela!». Me sacó la tarjeta amarilla porque pensó que me estaba burlando de él. Se disculpó al final cuando nos vio juntas. Fuente.
5.
Estaba esperando a mi cita cuando una pareja mayor me pidió que les llevara en coche. Cuando llegó mi cita, dijo que por supuesto. Les llevamos a casa y nos invitaron a entrar. Mi cita dijo: «¡Claro!». Le aparte un momento y le pregunté que por qué quería pasar el rato con desconocidos. Él respondió: «¿Cómo? ¿¡No les conoces!?». ¡Nos fuimos corriendo! Fuente.
6.
Mi amigo tenía una identificación falsa que usó en el mismo bar durante más de un año. Fue allí para su cumpleaños número 21 y sonrió mientras les mostraba su identificación real. Le echaron y le prohibieron la entrada de por vida. Fuente.

7.
Cuando me embaracé de mi primer hijo, mi madre me regaló una tarjeta de felicitación que en realidad estaba pensada para una madre que esperaba gemelos. Menos de 3 años después, estaba embarazada de gemelos. Fuente.
8.
Mi hermana compró un libro infantil para su hijo, que tenía imágenes de animales con preguntas como: «¿Qué sonido hace la vaca?». Entre otras, estaba la pregunta: «¿Qué sonido hace el erizo?». No venía la respuesta por ninguna parte. Fuente.
9.
Mis hermanos y yo engañamos a una linda empleada de un centro comercial para conseguir más muestras de comida gratis. Ella tenía 15 años, yo 9. Me impresionaron sus preciosos ojos. Años después, la reconocí en un club nocturno. Llevamos 26 años juntos. Fuente.

10.
Mi padre tira por la ventanilla del coche conchas que ha cogido en el mar, para que los arqueólogos que excaven aquí dentro de miles de años piensen que había un mar. Fuente.
11.
Hace años, mis amigos y yo nos colamos en una fiesta en la piscina del Hotel Roosevelt diciendo que uno de nosotros era Andy Hurley de Fall Out Boy. En 2020, trabajé con Andy en una canción, pero no tuve las agallas para contarle la historia. Fuente.
12.
Recientemente, mi hijo apareció con una maleta. La abrió, revisó lo que había en su interior, y dijo en voz baja: «¡Mi tesoro!». ¡Pero no quería enseñármelo!. Anoche, eché un vistazo. Eran unas malditas piedras enormes.

13.
De vacaciones en Mazatlán, México, el hombre de la mesa de al lado me escuchó mencionar un pequeño pueblo de Oregón al que me había mudado recientemente. Resultó que él también vivía en el mismo pequeño pueblo, y además hace más de 50 años… ¡salió con mi abuela! Fuente.
14. «Alguien echó de casa a esta desafortunada polilla gigante.»


15.
Mi jefe me ofreció por fin un ascenso, pero le despidieron 2 días después. Fuente.
16.
Estaba en un tren, y el hombre del asiento de al lado estaba roncando mucho. Enfadada, le pateé y pareció que dejaba de roncar. Pero, al poco, volvió a empezar, así que le volví a patear, más fuerte. Los ronquidos no se detuvieron. Abrí los ojos para mirar, y el hombre me estaba mirando fijamente. Después me di cuenta de que era en el asiento de abajo donde había una anciana roncando. Fuente.
17.
Una viejecita perdida vino a la biblioteca en la que trabajaba y me rogó que la ayudara a llegar a un hotel en el que trabajaba su nieta. De camino, casi atropello a una mujer. Cuando llegamos al hotel, aparcamos y esperamos. De pronto, apareció la mujer a la que casi atropellamos y empezó a golpear enfadada el cristal del coche. Era su nieta. Fuente.
¿Qué te ha parecido?