18 personas que trabajan en las zonas más remotas revelan las cosas más inquietantes que han encontrado

En la naturaleza podemos encontrar muchas cosas. Desde montañas majestuosas a mares de agua transparente, hay muchos rincones del mundo poco explorados que atraen a los viajeros más aventureros. Pero, a veces, lo que más recuerdan de esos viajes son situaciones inquietantes, en las que la lejanía de la civilización sin duda juega un factor importante.

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En los sitios más remotos es donde se pueden uno encontrar con los animales más desconocidos. Pero lo peor es cuando el encuentro es con otras personas, ¿cuál será exactamente su propósito, y por qué tienen que ir a un sitio apartado de la civilización para llevarlo a cabo? Cuando estás a kilómetros de distancia de otro ser humano, se disparan la imaginación y la adrenalina…

En Reddit se ha preguntado muchas veces por sucesos inquietantes en sitios remotos. Quizás vivimos vidas tan rutinarias, que estamos deseando disfrutar de las historias de personas que decidieron coger ese trabajo al otro lado del mundo, o hacer senderismo por donde nadie más ha estado. Si sus historias tienen una dosis de misterio y terror, mejor que mejor, ¿no?

Esperamos que estas anécdotas te parezcan tan interesantes como a nosotros. Y si alguna vez has vivido alguna parecida, no dudes en compartirla con nosotros. ¡Estamos deseando conocer más historias como estas!

1.

Durante una temporada trabajé en el Golfo de México en plataformas petrolíferas, lo que no encontré puede que no fuera terrorífico, pero sí realmente inquietante.

En mar abierto, donde hay más profundidad, el agua es bastante transparente, así que cualquiera puede ver fácilmente todos los atunes y las barracudas alrededor de la plataforma esperando que el cocinero tire sobras de comida. Pero de vez en cuando aparece un tiburón blanco gigante desde la profundidad, y en menos de un segundo se come a un atún. Da bastante miedo. Fuente.

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2.

He trabajado en el norte de Canadá durante varios años, para la industria petrolífera. Es bastante inquietante cuando durante un turno de noche te das cuenta de pronto de que un alce te ha estado observando desde los árboles durante una cantidad indeterminada de tiempo. O encontrar pisadas de oso cruzando un camino por el que has pasado hace cinco minutos.

Pero honestamente lo más inquietante es el silencio de un bosque nevado en medio de la noche, a cientos de kilómetros de la civilización. Tu único contacto con el mundo exterior es un canal de radio que nadie está escuchando, y te sientes terriblemente solo. Fuente.

3.

Solía trabajar como repartidor, aunque no suena algo muy solitario a veces tenía que entregar paquetes en sitios muy remotos. En una ocasión, llevé algo a un parque de remolques que estaba dentro de nuestra zona de reparto por los pelos. Estaba muy oscuro y apenas iluminado.

Dejé el motor en marcha y los faros y las luces interiores encendidas para entregar una pizza. Cuando volví al coche y me senté en el asiento del conductor, veo a un anciano de aspecto inquietante de pie a un metro y medio de mi lado del coche. Solo estaba mirándome. Fue el equivalente a un susto de una película de terror. Simplemente arranqué y tenía que hacer un giro completo para salir del parque. Cuando lo hice, el hombre estaba en medio de la carretera, así que me volví a asustar por un segundo. Aceleré y le rodeé con el coche, y lo siguiente que vi es que estaba intentando perseguirme. Cuando volví me cogí dos semanas libres. Fuente.

4.

Estaba haciendo una excursión en solitario de cinco días por la montaña. En la segunda noche, acampé en medio de ninguna parte. Literalmente no había nadie a varios días de senderismo de distancia. De pronto, escuché el aullido de un lobo cercano. Tan cercano que podía sentir la vibración del aullido en mi estómago. Entonces otros lobos se unieron, aunque no estaban tan cerca, pero aún así eran aullidos muy altos.

Sentí un miedo primitivo. Mi instinto me decía que corriera, pero no corrí. Se que los lobos no suelen atacar. Solo ha habido un par de ataques de lobo confirmados, pero durante unos segundos sentí miedo como nunca antes. Cuando se me pasó el miedo, fue realmente increíble. Los aullidos de lobo son maravillosos. Fuente.

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5.

Trabajaba solo trabajando en el campo durante 10 horas al día. Es horrible la cantidad de veces que escuché el sonido de algo corriendo y al mirar no vi absolutamente nada. El momento más extraño fue cuando escuché unas pisadas enormes detrás de unos árboles, y al agacharme inmediatamente para ver los pies dle animal no había absolutamente nada.

Recuerdo intentar calmarme y andar deprisa hasta el bloque de letrinas para sentarme allí un rato antes de volver. Nunca pensé que algo me asustaría tanto a plena luz del día, pero no había absolutamente nadie en bastante distancia y lo que pasó despertó demasiado mi imaginación. Fuente.

6.

Vivo en un rancho que está alejado de la carretera principal. Nuestros vecinos, que viven a alrededor de 1 kilómetro en línea recta, habían tenido problemas con robos en sus casetas de almacenamiento. Era otoño y anochecía a las 6:00pm, así que era fácil ver los faros de cualquier coche que apareciera en la carretera.

Una noche vi a un vehículo aproximarse lentamente por la carretera y detenerse al final de nuestro camino. El vehículo se detuvo junto a una camioneta de los años 60 de mi propiedad, así que pienso que sea quien sea va a intentar robármela. Decido ponerme un abrigo negro y coger mi rifle. Fuera estaba oscuro así que evito las luces de los faros para poder acercarme. Puedo ver que es una furgoneta blanca pero no veo ningún distintivo en ella.

Cuando estoy más cerca, la furgoneta arranca y empieza a girar en dirección a nuestro camino. Me quedó congelado cuando las luces me están apuntando, pillándome en medio del camino.. y en ese momento pero los logos de Fedex en el lateral de la furgoneta.

Sobra decir que el conductor de Fedex probablemente se llevó un susto enorme al ver de pronto una figura oscura en medio del camino, en la oscuridad, con un rifle en las manos. Sorprendentemente, intenté sonreírle y saludarle con la mano, y cuando le expliqué la situación nos reímos los dos. Así es como me convertí en la historia inquietante de un repartidor de Fedex. Fuente.

7.

Pasé algún tiempo en los bosques pantanosos de Borneo estudiando a los orangutanes. Nos despertábamos a las 4:00am para ir al bosque, y una mañana encontramos una pantera nebulosa en el camino que usábamos para entrar. Estaba allí agazapado observándonos. Le gritamos e intentamos comportarnos como si fuéramos animales enormes, e incluso uno de los indígenas que nos acompañaba le tiró piedras con una honda (fallando a propósito, solo quería asustarle). Se quedó durante unos largos 5 minutos observándonos, antes de retirarse despacio entre la vegetación. Cuando nos fuimos apunté mi linterna al sitio por el que se había marchado y pude ver claramente el reflejo de sus ojos a apenas 3 metros de distancia, observando cómo nos marchamos. Fue inquietante pero increíblemente guay ver uno en persona, quedan muy pocos en el mundo. Fuente.

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8.

Estábamos pescando en el Golfo de México, en una zona en la que hay algunas plataformas petrolíferas. Esta plataforma pensábamos que estaba abandonada, así que podíamos acercarnos bastante y buscar pargos rojos. Cuando estábamos allí, estuvimos convencidos de que escuchábamos una y otra vez los gritos de una mujer. Nos aterrorizó, pero la explicación es que era el viento el que hacía el ruido, cuando soplaba a través de la plataforma.

Al menos eso es lo que nos dijeron, pero nos pareció muy inquietante. Fuente.

9.

Crecí en una granja. Cuando iba al instituto, solía tomarle el pelo a mis amigos escondiéndome y haciendo que me buscaran. Una noche, estaba con un amigo esperando a otra persona. Cuando vimos que se acercaba su coche, nos escondimos. La gracia es que tienen que merodear por un sitio que no conocen o ir a preguntarle a mis padres que le dirán que lo sienten pero que tienen que encontrarme. Sea como sea, esa noche mi amigo se ocultó detrás de una construcción y yo corrí hasta los árboles. Estaba escondida debajo de unos setos cuando de pronto escuché una respiración. Una respiración que parecía humana. No había animales cerca. Me asusté tanto que salí corriendo de mi escondite para ir a saludar a mi amigo. El resto de la noche estuve muy incómoda. Más tarde, en un momento de la noche mi padre escuchó algo y salió a investigar. Por la mañana descubrió que habían atacado a una de nuestras vacas. Fuente.

10.

Pasé varias estaciones trabajando en una estación remota en Antártida, a unos 1.000 kilómetros de la estación principal en McMurdo. De vez en cuando, un skúas o un charrán antártico se ponía a seguir a uno de nuestros pequeños aeroplanos hasta nuestro campamentos. Una vez allí, sin embargo, básicamente están atrapados sin manera de volver a la costa. Algunas mañanas salía de mi tienda y veía un charrán solitario volando en círculos sobre nosotros, sabiendo que en breve fallecería. Era bastante inquietante. Fuente.

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11.

Trabajo como vigilante de osos polares. Significa que acompaño a la gente a través de la tundra y las montañas para protegerles de los osos polares.

Una vez vi a un totem hecho con un muñeco de nueve y cuernos de reno saliendo de su cabeza. Estaba deformado, lleno de agujeros de bala, y era bastante inquietante. Fuente.

12.

Soy un marino mercante. No he visto cosas particularmente inquietantes, la mayoría del tiempo estoy demasiado preocupado intentando no golpear nada, corregir mi posición, actualizar diarios, etc, como para pensar en cosas paranormales.

Pero lo más cercano que he experimentado fue una extraña transmisión de radio. Empezó con una serie de pitidos de código morse, seguidos de una voz femenina con mucho acento diciendo letras y números al azar. No sé de qué iba la cosa. Fuente.

13.

Trabajando en barcos, una noche estaba navegando a través de las aguas de Alaska. Era la primera noche en la que veía auroras boreales. No podía creerme lo increíble que eran… hacían que el cielo brillara, y la luz de la noche parecía un anochecer, se podía ver con claridad muchos kilómetros a la redonda.

Unos pocos compañeros y yo nos subimos al tejado a las 1:00am para observarlas. Una hora después, estábamos 6 personas, casi toda la tripulación. De pronto, un punto de luz blanco nos ilumina. Estábamos cerca de la costa, pero el sitio del que procedía la luz era sobre el agua, y no estaba suficientemente bajo como para ser un barco. Estaba muy arriba. Nos iluminó durante unos 15-20 segundos, y una vez que la luz se apagó miramos a ver que era. No había rastro de nada: ni un avión, ni nada.

Un par de minutos después, la misma luz nos ilumina otra vez, esta vez desde el otro lado de nuestro barco, desde encima de unas montañas. Seguimos sin poder ver qué es. Todos lo vimos, y nadie había visto nunca aviones sobre esas aguas, especialmente a las 2:00am.

No sabemos qué era. Pensamos que podía haber sido alguna clase de aeronave silenciosa de los militares, haciendo prácticas o algo por el estilo. En cualquier caso, fue una de las cosas más raras que nos ha pasado en el mar. Fuente.

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14.

Encontré un viejo cobertizo cuando estaba cartografiando una vieja cantera. Me habían hablado de ella con anterioridad, pero aún así desprendía una energía muy inquietante. Después me contaron que dentro había unas crías de buitre desarrollándose. Si hubiera entrado y me hubiera encontrado con ellas, creo que me hubiera desmayado del miedo. Fuente.

15.

Hace tiempo trabajé en una tienda en un pueblo muy pequeño que estaba absolutamente vacío, entraba un cliente cada hora o algo así. Hacíamos los turnos en solitario, algo que ni siquiera sé si era legal.

Sea como sea, era una noche oscura y estaba sentado mirando Internet como siempre, cuando escuché que se abría la puerta. Al mirar, veo la espalda de un hombre que camina por el primer pasillo hacia la comida enlatada, y que parece que está hablando con alguien por el teléfono móvil. No me preocupo y sigo navegando. De pronto, me llega un olor intenso de barrio y tierra, cuando miro veo al hombre aproximándose hacia mí. Lleva una especie de mono de trabajo y su cara y su largo pelo gris están llenos de suciedad. En ese momento me doy cuenta de que no está hablando por teléfono, sino que está hablando solo en un tono absolutamente extraño. Parecía un elfo de dibujos animados o algo así, simplemente murmuraba y se reía de vez de en cuando de forma muy inquietante.

Me quedo congelado, y mientras se detiene frente al mostrador y pienso que va a haber problemas, aparece un policía por la puerta y me pregunta si estoy bien. No contesto porque estoy completamente aturdido, y el policía le dice al hombre que salga con él, mientras empieza a murmurar cosas sin sentido incluyendo la palabra “legal” de vez en cuando. Finalmente se llevan al hombre y le sientan en la parte trasera del coche de policía y es la última vez que le vi. No tengo ni idea de quién era, o qué estaba ocurriendo, pero es la vez que más miedo me ha dado otra persona. Esas veces que tu instinto te dice que estás en una situación horrible. Agradezco que la policía apareciese cuando lo hizo. Fuente.

16.

Cuando tenía 15 años, estaba haciendo mi ruta de reparto del periódico en bicicleta a las 4:00am. Me metí en el jardín de un suscriptor y me encontré a dos tipos con linternas mirando al interior de la casa. Me quedé en shock y simplemente dije “buenos días”. Se quedaron también en shock y nos quedamos en un silencio incómodo.

Les pregunté si les podía dar el periódico para meterlo por debajo de la puerta. Uno de ellos me dijo que la persona que vivía ahí le había hecho algo a su familia, y justo después se marcharon en su coche que habían dejado en marcha.

Cuando se marcharon llamé al timbre de la casa y les conté lo que había sucedido, y les dije que tuvieran cuidado. Fuente.

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17.

Era repartidor para un supermercado. Muchos de nuestros clientes vivían en medio de ninguna parte, y una noche mi último reparto era para un nuevo cliente que no había visto antes. Estaba llegando tarde por culpa de las entregas anteriores y a las 10:30pm todavía estaba intentando encontrar la casa, aunque mi turno terminaba a las 10:00pm.

Estaba conduciendo por un camino muy estrecho, lo único que me rodeaban eran campos oscuros y setos, mientras intentaba encontrar algo que se pareciera a un camino de entrada a una casa. No había visto otro coche u otra persona desde hacía varios kilómetros. De pronto, escuche un golpe enorme en un lateral de la furgoneta, como si le hubieran tirado algo. No había árboles ni nada que le pudiera haber caído encima, y recuerdo perfectamente que sonó como si algo golpeara el lateral. Miré por el retrovisor y por la ventana, pero no había nada a mi alrededor. Entonces volvió a ocurrir… otro golpe en el lateral de la furgoneta.

Volví a toda prisa al supermercado y le conté a mi supervisor que no había encontrado la casa (honestamente, me pasé media hora buscándola), no había ninguna casa en la dirección a la que me enviaron. Nunca llamó nadie parq reclamar el pedido. Fuente.

18.

Estaba pescando con unos amigos por la noche en un pequeño lago, intentando encontrar siluros. De pronto, empezamos a escuchar sonidos procedentes del agua como si alguien estuviera tirando piedras del tamaño de una pelota, pero los sonidos venían de todo el lago. Pensamos que alguien nos quería asustar y gritamos varias veces que parara, al cabo de un rato nos asustamos y nos fuimos. Unos años más tarde, estoy en un lago diferente y escucho el mismo sonido. Descubrí que era un castor abofeteando el agua con su rabo para expulsarme de su territorio. Cuando los castores se convierten en un problema en los ríos, los trasladan a los lagos de mi pueblo. Fuente.

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Y tú, ¿alguna vez has encontrado algo terrorífico cuando estabas lejos de la civilización? Cuéntanoslo en los comentarios.