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18 personas revelan las cosas más inquietantes que han visto a la luz del día

Aunque normalmente se asocia a la infancia, el miedo a la oscuridad es más común de lo que parece entre los adultos. Se conoce también como escotofobia, y podríamos definirlo como el miedo irracional y extremo a la oscuridad. Las personas que lo sufren muestran síntomas como un miedo irracional a este estímulo, que les lleva a evitar situaciones y lugares oscuros.

Según los expertos, la sensación de pánico no se debe a la ausencia de luz, sino a los peligros que las personas creen que se esconden en la oscuridad. Pero lo cierto es que, a veces, suceden cosas más inquietantes a plena luz del día. Incluso hay películas de terror como Midsommar, en la que —casi— todo sucede a la luz del día, y aunque parezca mentira, eso amplifica la angustia hasta niveles insospechados.

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Te traemos 18 anécdotas completamente reales —según sus autores— que, a pesar de haber sucedido durante el día, son tan inquietantes como la esquina mal iluminada de la habitación que tanto miedo nos daba cuando éramos niños. ¡Esperamos que te resulten tan estimulantes como a nosotros!

1.

Había una extraña intersección extraña cerca de mi casa que hace aproximadamente 3 meses comenzó a ser demolida por ser demasiado peligrosa, para ser reemplazada por una rotonda. Lo curioso es que era una intersección completamente normal de 4 direcciones, con 2 vías en cada lado y carriles dedicados para girar a la izquierda. Sin embargo, casi todas las semanas, alguien tenía un accidente allí. La policía no era capaz de encontrar el motivo, así que comenzaron a hacer campaña para que se hiciera algo. Cambiaron el patrón de los semáforos, y redujeron la velocidad límite, y se redujo el número total de accidentes… pero, y esto es lo más extraño, ¡se triplicaron las lesiones graves!

LLegó a un punto en el que colocaron policías permanentemente para vigilar la intersección, y lo que notaron fue que si vigilaban la intersección no pasaba nada, pero en cuanto apartaban la mirada, alguien se saltaba un semáforo en rojo a toda velocidad, o hacía un giro prohibido.

Intentaron una última cosa: Quitaron dos de los semáforos, en favor de señales de STOP en una de las carreteras. El primer día hubo un choque múltiple. El segundo día, volcó un monovolumen. El tercer día, la hija del alcalde chocó con otro coche yendo a 80 km/h. El cuarto día, cerraron la intersección para hacer obras. Fuente.

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2.

Cuando tenía 15 años, mi familia se fue de viaje a cruzar el país y una noche acampamos en el Gran Cañón. Fuimos a una charla de un guardabosques alrededor de las 6 p.m., y todavía había bastante luz cuando caminábamos de regreso. Nos salimos del sendero para coger un atajo y después de caminar un poco vimos una luz más adelante. A medida que nos acercábamos, vimos un hombre sentado en un escritorio en el bosque con una linterna. Un auténtico escritorio de madera de oficina en medio del bosque. En cuanto al hombre, recuerdo claramente que tenía patillas largas y parecía estar vestido como un hombre del siglo XIX. Mi papá nos hizo retroceder hasta el sendero y seguimos nuestro camino. El hombre nunca dijo nada ni levantó la vista ni se fijó en nosotros. Había dos adultos y tres adolescentes y todos recordamos lo sucedido muy claramente. No creo en fantasmas o espíritus, pero no tengo explicación para lo que vi. Cuando fui más mayor, empecé a pensar que quizás no recordaba bien, pero todos los demás miembros de mi familia me confirmaron que vieron lo mismo. Fuente.

3.

En la universidad vivía en el piso 11 de un edificio de apartamentos sin balcón. Eran como las 4:30 p.m. de la tarde, y observé a un hombre entrar a mi apartamento unos 10 segundos antes de que yo entrara. Como era habitual, puso el cerrojo a la puerta nada más entrar. Vivía con tres compañeros de piso en ese momento, así que pensé que tendrían invitados, no pasaba nada. Dejé mis cosas en el sofá y me dirigí a las habitaciones para saludar a quienquiera que hubiera venido. Mis compañeros de cuarto no tenían idea de lo que estaba hablando. No era un apartamento grande, pero busqué por todas partes. Mis compañeros de cuarto se quedaron en la habitación bastante asustados. No había nadie más en el apartamento y la puerta seguía cerrada por dentro. Fuente.

4.

Me encontré cara a cara con un enorme puma. Nos encontramos mientras yo estaba buscando mi pelota de golf. Me miró de arriba abajo, y luego se alejó casualmente. Fuente.

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5.

Carrera de bicicleta de montaña de 2008. Hacía 38 grados ese día. Casi no se podía respirar en el bosque, era un día muy caluroso.

Tres de nosotros estábamos muy por delante del pelotón. Estábamos a punto de doblar a otro corredor, cuando se salió del sendero y bajó por un barranco empinado. Los tres nos detuvimos. El barranco era muy profundo. Encontramos su bicicleta a mitad de camino. Nunca encontramos al corredor. Enviaron a un equipo de búsqueda y no encontraron nada. Hasta el día de hoy, nunca ha sido encontrado. Fuente.

6.

Fui la primera persona en llegar al trabajo. Había un tipo sentado en nuestra puerta principal. Esto me desconcertó. No había ningún coche a la vista en el aparcamiento. Dudé, pero pensé que tal vez era un nuevo voluntario que había llegado temprano. Le pregunté desde la distancia si era nuevo, y me dijo que no, pero que necesitaba entrar para usar el teléfono. En este punto yo seguía estando solo. Empecé a tener una sensación realmente horrible. Rápidamente le dije que esperara, que tenía que entrar por detrás y abrir las puertas delanteras. Entré, apagué nuestro sistema de alarma y me quedé sin saber qué demonios se suponía que tenía que hacer. ¿Activar la alarma? ¿Llamar a la policía? ¿Encerrarme en una de las habitaciones de la oficina? Me quedé congelado por la indecisión.

De pronto, entró un compañero de trabajo y di gracias de no estar solo. Dejamos entrar al tipo, parecía estar bien, usó nuestro teléfono y, para hacerlo todo más extraño, me dijo que hablara con la persona al otro lado de la línea. ¿Vale? Resultó que era el padre de este tipo. Me empezó a explicar rápidamente que su hijo (el tipo que había encontrado) se fue tarde anoche de casa después de una discusión. No pudieron encontrarlo, incluso le buscó la policía. Pasó toda la noche caminando desde su pueblo hasta mi trabajo. Si hubiera venido en línea recta habría tardado alrededor de 2 horas. Además, tendría que haber caminado por una carretera de cuatro carriles para hacer eso, así que lo más probable es que hubiera pasado varias horas más caminando por carreteras secundarios. El padre me rogó que mantuviera al tipo en el edificio mientras venía a buscarle, que llegaría en unos 15 minutos. Realmente no sabía qué hacer, y simplemente le dije que no podía obligarle a quedarse. El tipo se quedó en la oficina, y se sentó con algunos de los gatos que teníamos en el vestíbulo. Su papá llegó llorando y nos dio las gracias una y otra vez. Ambos subieron al coche y se marcharon. No tengo idea de qué pelea causó lo que pasó, pero tuvo que haber sido algo significativo.

Después de eso, decidí que nunca más me bajaría del coche si hubiera alguien en el aparcamiento antes de abrir. Me di cuenta de que me puse en mucho peligro y, afortunadamente, las cosas salieron bien. No voy a arriesgarme por segunda vez. Fuente.

7.

Cuando era un niño de unos 15 años vi a un anciano que parecía tener unos 70 años. Abrió una rejilla de alcantarillado y saltó dentro. Fuente.

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8.

Yo, mis 2 hermanos y nuestro tío estábamos recorriendo el lago en su bote en un hermoso día de verano. Cielo azul hasta donde alcanzaba la vista.

De pronto, miramos hacia la línea de la costa norte y vemos un avión de pasajeros más bien pequeño volando bajo. Hasta que pasó por debajo de la línea de árboles y desapareció. Quedamos atónitos, porque nuestra familia ha vivido en el área por más de 100 años y no hay ninguna pista de aterrizaje en esa dirección.

No hubo ningún golpe fuerte. Ni una bola de fuego, ni nada. No parecía que se hubiera estrellado, pero todavía no sabemos cómo fue posible que viéramos lo que vimos. Fuente.

9.

Cuando yo tenía 4 años y mi hermano 10, él no fue a la escuela porque mi madre necesitaba que hiciera de canguro. Dejó números de teléfono en la nevera y esas cosas y se fue a trabajar. No sé cuánto tiempo después de que ella se marchara, escuchamos a nuestro perro ladrar, algo que no solía suceder. En este punto, mi hermano y yo estamos en la cocina esperando a que se hicieran unas galletas en el horno, y el sonido de los ladridos de Fluffy era cada vez más fuerte, lo que significaba que ella estaba en el jardín delantero al lado de la entrada de la cocina. Mi hermano abrió las cortinas de la cocina para ver qué pasaba, y justo cuando lo hizo había un hombre mirándonos al otro lado del cristal, casi como si esperara que mi hermano abriera las cortinas. El pomo de la puerta empezó a moverse y mi hermano me agarró y cogió el teléfono antes de salir corriendo. En cuanto mi madre se puso al teléfono, el traqueteo del pomo se detuvo. Mi mamá llegó a casa al mismo tiempo que la policía, y nos tomaron declaración. Nunca encontraron al tipo.

Mi hermano lo recuerda tan vívidamente como yo y es lo más espeluznante que he vivido. Fuente.

10.

Un hombre mayor mirándome en una gasolinera y luego literalmente siguiéndome durante kilómetros alrededor de la ciudad. Por ejemplo, si entraba en un aparcamiento y salía por otro camino, todavía me seguía. Finalmente, entré en una carretera de 4 carriles en el carril izquierdo, me puse al lado de alguien, luego aceleré y tomé una salida, por lo que el tipo fue bloqueado por una camioneta en el carril derecho y no pudo seguirme. Esa es probablemente la cosa más aterradora que me ha pasado a plena luz del día. Fuente.

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11.

Una vez vi un dálmata trotando casualmente por el medio de una carretera concurrida con un bagel en la boca. Tenía escrito «Perro» en grandes letras moradas a cada lado. Fuente.

12.

Un día se materializó un diente en la encimera de mi cocina. Pregunté a toda mi familia y nadie perdió ningún diente, ningún niño perdió ningún diente, yo nunca perdí ningún diente. No tengo idea de dónde vino este diente, solo apareció una tarde. Fuente.

13.

Caminando por el centro de Toronto con algunos amigos, cuando doblamos una esquina escuchamos un ruido sordo detrás de nosotros, y al darnos la vuelta vimos a un tipo disfrazado de Spider-Man. Se levantó, miró hacia nosotros y fingió lanzarnos telarañas antes de salir corriendo por la calle (que estaba bastante concurrida). A día de hoy no sabemos dónde estaba colgado, ni desde dónde saltó, porque donde estábamos estaba rodeado de edificios muy altos. Fuente.

14.

Era 1984, tenía 15 años y estaba sola en casa de mi hermana mayor. Era tarde en la mañana, acababa de salir de la ducha, y estaba todavía envuelta en una toalla cuando escuché un ruido afuera. Miré por una ventana y observé a un completo desconocido que ataba el pomo de la puerta de la entrada principal a la barandilla de la terraza con una cuerda con la que solía pasear al perro. Luego apoyó una escoba, que estaba en el suelo de la terraza, contra la puerta. Llamé a mi hermana, le conté lo que pasó, me vestí, salí de la casa por otra puerta y me escondí entre los arbustos hasta que llegó la policía. La casa estaba algo apartada sin vecinos cercanos. ¡Descubrí más tarde que la puerta que ató estaba abierta! Ni idea de cuánto tiempo había estado al acecho antes de que supiera de su presencia.

Hasta el día de hoy no tenemos idea de quién fue y cuáles eran sus motivos… más allá de lo espeluznante, fue definitivamente inexplicable. Fuente.

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15.

Aunque tenía explicación, la escena aún me inquieta a día de hoy. Estaba caminando por el centro de la ciudad y todo era normal. De pronto, giro en dirección a una plaza y me encuentro a alrededor de 200 personas tumbadas completamente quietas por todas partes. No sabía qué estaba pasando. Pensé que podría haber pasado algo. O tal vez que el mundo se estaba acabando. Finalmente, le pregunté a alguien a mi lado y me explicó que todas esas personas habían quedado para hacer planking, y nos reímos. Pero nunca olvidaré la sensación de inquietud hasta que conocí la explicación. Fuente.

16.

Cuando era niña, estaba jugando en mi habitación una mañana con mi hermana. Miré por la ventana y vi a un hombre mirándonos. Le dije a mi hermana que saliera de mi habitación y corrí a buscar a mi padre. No me creyó y pensó que estaba loca.

No hace falta decir que me costó mucho dormir esa noche.

A lo largo de mi infancia, escuchaba lo que sonaban como pasos afuera por la noche, o las puertas del auto de mis padres abriéndose mucho después de que se hubieran ido a dormir.

Varios años después, busqué nuestra casa en Google Maps. Siempre supuse que vivíamos solos en el bosque, lejos de los demás. Pero resultó que había una pequeña casa que parecía que estaba habitada a solo unos cientos de metros de distancia en el bosque.

Después de enseñarles eso, mi familia fue menos escéptica de mis «historias locas». Fuente.

17.

Cuando era adolescente, estaba en casa de un amigo mientras sus padres y familiares estaban fuera. Salí un momento a su porche trasero para atar los cordones de mis zapatos y luego volví a entrar.

Había salido a atarme los cordones, una acción de 20 segundos. Pero no. Cuando entré, toda la familia de mi amigo estaba en casa y estaban sentados en la mesa de la cocina cenando. Me preguntaron qué estaba haciendo ahí, mirándome como si fuera un loco que me había colado en su casa.

Pregunté la hora, y me dijeron que eran las 6:30 p.m. Perdí una hora entera haciendo una acción de 20 segundos. A día de hoy sigo sin saber qué pasó o a dónde se fue el tiempo. Fuente.

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